Beth Borés: “El lenguaje no verbal tiene un peso mayor que el lenguaje verbal”

15 Mayo, 2017

Beth Borés: “El lenguaje no verbal tiene un peso mayor que el lenguaje verbal”


Desde siempre, Beth Borés ha sabido que su verdadera vocación en la vida es “la persona en sí misma”. Madre de siete hijos y gran entusiasta del tenis, Beth tiene claro que su objetivo es ayudar a líderes y corporaciones a proyectar una imagen de excelencia, haciéndola sólida y auténtica. Para ella, “más importante que qué se dice, es cómo se dice”.

Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Barcelona, Beth Borés es actualmente consultora de imagen en ACC Imagen Personal, compañía que ella misma fundó en 2014. En la actualidad también imparte la ponencia “Comunicación e imagen para el éxito profesional” dentro del ciclo de charlas DialogA. Para Beth, la proyección de una buena imagen personal es crucial, pues de ella depende, en gran parte, el éxito profesional.

¿Por qué es tan importante la imagen personal en el éxito de una persona?

Vivimos en un mundo trepidante en el que no hay tiempo para relaciones interpersonales profundas. Tomamos la mayoría de las decisiones basándonos en nuestra intuición, asociando las características externas que observamos en las personas, en los productos o en las organizaciones, a determinadas cualidades internas que pensamos que esas características externas reflejan. Y decidimos casi instantáneamente si invitaremos a esa persona, producto u organización a formar parte, o no, de nuestra vida.

Parece que esa imagen se mueva siempre entre la negación o la aprobación. ¿No existe un punto intermedio?

No es posible tener una imagen neutral. Puedes estar en silencio, pero tu imagen habla claro y alto sobre ti, quién eres, cómo te sientes contigo mismo, cómo esperas que te traten.

¿Y qué hay de la imagen personal en el ámbito laboral?

En el ámbito profesional, una buena gestión de tu imagen personal será fundamental para proyectar confianza, credibilidad, honestidad, profesionalidad, compromiso, seriedad, liderazgo y todos aquellos atributos tan deseables en un profesional. O todo lo contrario. Como no puedes evitar que tu imagen comunique, parece una opción inteligente gestionar bien el mensaje que quieres proyectar.

Concretamente, ¿qué elementos conforman la imagen personal?

La imagen es la percepción que tiene el público de una persona, un objeto o una organización. Y la percepción implica en el proceso a los cinco sentidos. Es obvio que una buena apariencia puede hacernos ganar una primera batalla, pero la guerra necesita de toda la artillería para poder conducirnos a la victoria y sostener la conquista en el tiempo. La imagen personal se sustenta en cuatro pilares fundamentales: apariencia (peinado, ropa, accesorios, altura…), comportamiento (actitud), comunicación (lenguaje verbal y lenguaje no verbal) y huella digital (fotografías, comentarios, opiniones…).

¿Qué determina si una imagen personal es “buena” o “mala”?

Si bien es cierto que lo que puede ser una buena imagen para ti puede ser nefasta para mí, creo que la mayoría estaríamos de acuerdo en afirmar que una buena imagen es aquella que es apropiada (a la ocasión, el contexto, el lugar, el clima, la edad, la hora, el tipo de evento) y coherente (la imagen exterior es el reflejo de las cualidades que encontraré cuando te conozca más profundamente). No hay enemigo mayor ni más letal para la imagen personal que la incongruencia y la incapacidad de sostener esa primera impresión causada a lo largo del tiempo, porque tu interlocutor se sentirá estafado, defraudado.

Entonces, ¿es imposible cambiar una primera impresión “mala”?

¡Claro que puedes! Te enfrentarás a un arduo trabajo porque el sesgo de confirmación se encargará de ignorar toda señal que contradiga el juicio de la primera impresión. Por ello es crucial que le des a esa primera impresión que causas la importancia debida.

Muchos estudios afirman que el lenguaje no verbal es mucho más determinante que el lenguaje verbal.

En un proceso de comunicación, más importante que qué se dice es cómo se dice. De ahí la conclusión de que el lenguaje no verbal tiene un peso mayor que el lenguaje verbal en la proyección de un mensaje. Y mucho más si tenemos en cuenta que el 90% de la información de la que se nutre nuestro cerebro es información visual. Y esa información visual se procesa 90.000 veces más rápido que las palabras.

De la teoría, a la práctica: ¿cómo ha trabajado Beth Borés su marca personal?

“Sé tú mismo. Los demás personajes están ya asignados”. Esta contundente afirmación de Oscar Wilde me ha servido de máxima guía a la hora de construir mi identidad, y por ende, mi marca personal. Tengo especial cuidado de que mi imagen personal sea fiel reflejo de mi marca personal, del mensaje que quiero proyectar, de cómo quiero que el mundo me perciba y que esa percepción coincida con el “producto” que las personas encontrarán cuando me conozcan. Creo que ahí está la clave de la autenticidad. Que lo que veas sea lo que hay. Y la autenticidad es el elemento fundamental para poder mantener tu imagen a lo largo del tiempo, lo que es esencial para crear una marca personal sólida.

Si te ha interesado este tema, puede interesarte también la otra ponencia de Beth Borés sobre Técnicas para hablar en público.

Beth Borés nos cuenta su opinión sobre las charlas DialogA, a las que en cualquier momento puedes asistir.

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