Contra la despoblación rural: agricultura biológica

02 Diciembre, 2015

Contra la despoblación rural: agricultura biológica


¿Puede la agricultura biológica frenar la despoblación de las zonas rurales? Con el paso del tiempo, decenas de investigadores se han hecho esta misma pregunta, si bien ha sido el científico Jean-Claude Rodet quien ha encontrado recientemente la respuesta. Según un estudio que ha publicado, la agricultura biológica genera riqueza y servirá para ayudar a las zonas de campo que se encuentran despobladas a que mantengan un número mínimo de habitantes.

El experto señala que este tipo de agricultura abre nuevas vías de negocio para aquellos profesionales del sector que quieran desarrollar su actividad en la zona rural donde siempre han residido.

La agricultura biológica se basa en prácticas relacionadas con la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. En concreto, consiste en cultivar un espacio de terreno sin necesidad de emplear productos químicos para mejorar los cultivos ni para combatir las plagas. Jean-Claude Rodet ofrece un manual para iniciarse en este trabajo y lograr sacar rendimiento al campo tanto a nivel personal como profesional.

El objetivo principal de este tipo de agricultura es cultivar alimentos 100% saludables. Dado que los procesos que se emplean para ello son sostenibles, se consigue proteger al campo y al ecosistema, pues no se daña la tierra ni se emplean sustancias nocivas para el terreno o para el cultivo.

Prácticas como esta entrañan múltiples ventajas para los cultivos. Una de ellas es que el agricultor respeta el ciclo natural del producto, por lo que no se sobreexplota el terreno. El agricultor ofrece al campo el tiempo que necesita para reponerse a fin de mantener la sostenibilidad de la producción.

Por este motivo, está considerado como uno de los sistemas de producción más viables en las zonas rurales. La agricultura ecológica es uno de los puntos de salvación de las zonas rurales, ya que, al darse en zonas prácticamente despobladas, las subvenciones son mayores y, de no ser por ella, sería muy posible que estos agricultores abandonaran el campo.

Los productos que se cosechan mediante esta práctica son los conocidos como ecológicos. Son más saludables, ya que, según publican varias webs especializadas en lo “eco”, están libres de residuos tóxicos procedentes de los pesticidas u otros productos empleados para mejorar la calidad de los cultivos y evitar las plagas.

Además de eso, están considerados como más sanos, ya que, al no echarles el agricultor ningún producto sintético, se evita que los frutos que den contengan sustancias que puedan provocar enfermedades y problemas para la salud, como infartos, Parkinson o insuficiencias respiratorias.

Los pesticidas o plaguicidas son los causantes de enfermedades graves, como el cáncer o las alergias. No solo lo estaría consumiendo el usuario final, sino también el agricultor durante el cuidado diario de la planta.

En definitiva, este tipo de agricultura es positiva en muchos sentidos. Precisamente por esta razón, los prestigiosos Premios Verdes de la Fundación José Navarro han escogido como lema en su quinta edición “Lo ecológico como estilo de vida”, unos galardones que reconocen la labor de entidades y personas el ámbito de la alimentación, lo ecológico y la sostenibilidad. Los ganadores se dieron a conocer la semana pasada en un acto especial que tuvo lugar en el CaixaForum de Madrid.

AgroBank, el banco especializado en el sector rural

Para todas aquellas personas que se dediquen o quieran dedicarse al mundo rural, CaixaBank creó hace apenas un año una línea de negocio especializada en el sector agrario: AgroBank.

Con ello, la entidad quiere dar respuesta a las necesidades de sus clientes agrarios desarrollando una oferta específica que incluye productos y servicios, financiación, ayudas a emprendedores y jornadas técnicas, entre otras iniciativas.