Domótica para ahorrar en el hogar

10 Octubre, 2018

Domótica para ahorrar en el hogar


La domótica, el conjunto de tecnologías aplicadas al control y la automatización inteligente de la vivienda, aporta confort, comunicación y seguridad, además de permitir gestionar de forma eficiente el uso de la energía, asegura un informe del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Ahora que ya ha acabado el verano es, sin duda, el momento ideal para averiguar de qué forma la domótica puede ser nuestra aliada para reducir el gasto en calefacción, pero también en agua y luz.

Calefacción

La calefacción constituye cerca del 60% del gasto energético de los hogares. El IDAE sitúa la temperatura ideal del hogar entre los 19 y los 21 grados durante el día, y entre los 15 y 17 grados durante la noche, y una de las cosas que permite la domótica es precisamente regular la temperatura de la casa, en función de la hora del día, pero también según la temperatura exterior, la zona de la casa o la presencia (o ausencia) de personas.

Otras opciones domóticas perfectamente factibles para reducir la factura son programar la calefacción tan solo en las horas en las que el precio de la energía es más bajo, o detectar si hay ventanas abiertas antes de activar la climatización. Esto último lo podemos hacer incluso desde nuestro teléfono, gracias a aplicaciones móviles específicas.

Agua

La automatización inteligente de la vivienda también puede ayudar a reducir el consumo de agua, que en España supera los 130 litros diarios por habitante. Si los grifos automáticos de centros comerciales y aeropuertos aún son difíciles de ver en los hogares, los grifos inteligentes, con pantallas y termostatos, son una interesante posibilidad de cara al futuro. Y en el caso de que se disponga de vivienda con jardín, se puede optar por sistemas de riego inteligente, que, gracias a sensores de humedad o de lluvia, riegan solo cuando es estrictamente necesario.

Iluminación

Muchos edificios de oficinas y comercios ya cuentan con luces con sensores de movimiento que se encienden solo cuando detectan presencia humana y se apagan automáticamente. Van un paso más allá los sistemas con sensores de iluminación ambiental, que se encienden y apagan dependiendo de si la luz natural es suficiente o no. Que estos sistemas se hagan habituales también en el campo del hogar puede ser una simple cuestión de tiempo.

Y para muestra final, un ejemplo práctico proporcionado por IDAE: si tomamos una vivienda estándar de 130 m2 de Guadalajara, habitada por 3 personas, con una potencia contratada de 5,7 kW, un consumo anual de 4.500 kW y un coste de 550 euros y “la comparamos con una vivienda de las mismas características en la que se ha realizado una instalación de domótica, tras un año de monitorización se obtiene un ahorro del 80% en iluminación, 25% en aire acondicionado, 20% en pequeños electrodomésticos, 17% en calefacción y un 11% en agua caliente”, sostienen publicaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía.

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