¿Cómo y por qué cambia Google su algoritmo?

07 Septiembre, 2020

¿Cómo y por qué cambia Google su algoritmo?


En junio de 2019 Google modificó su algoritmo, algo que el buscador hace de manera recurrente y sin dar demasiadas explicaciones para mejorar los resultados de búsqueda. Esta vez, sin embargo, los cambios fueron centrales y profundos (lo que se conoce como una actualización Core Update) y provocaron diferencias importantes en los resultados de búsqueda de Google.

Las empresas siguen de cerca estos cambios para aparecer bien posicionadas en el ranking del buscador, porque el tráfico a la página web resulta fundamental para el éxito o el fracaso de cualquier negocio. Google facilita información en esta web destinada a los webmasters de las empresas para que puedan estar al corriente de los cambios de cada actualización. Analizamos los principales cambios del algoritmo de Google y explicamos cómo funciona.

¿Cómo funciona el algoritmo de Google?

Hay muchos elementos que afectan al posicionamiento de una página web, factores que suman o bajan puntos a la hora de aparecer en las primeras páginas de resultados de Google. El volumen de contenidos, el tiempo de carga de la página o el diseño responsive, por ejemplo, son algunos de ellos.

Las empresas deben conocer las técnicas SEO para optimizar el posicionamiento de una web en Google. SEO es el acrónimo en inglés de Search Engine Optimization, o lo que es lo mismo, optimización para motores de búsqueda. El SEO o tráfico orgánico responde a una metodología para hacer más comprensible y relevante una web para los motores de búsqueda. Algo que también se puede hacer pagando a través de técnicas SEM, Search Engine Marketing, pero ese ya es otro tema.

Para el posicionamiento orgánico, Google utiliza un algoritmo informático conocido como araña (spyder o crawler) para buscar archivos guardados en sus servidores. Estos robots se pasean por las páginas web, recogen toda la información que hay y la clasifican en su base de datos (proceso que se conoce como indexación). Los enlaces del texto y las palabras clave son los principales chivatos de estas arañas. Cuando creamos contenido en Internet, hay que tener presente que escribimos para los usuarios finales, pero también para estas arañas.

Las SERP (Search Engine Results Pages), o páginas de resultados de búsqueda, son aquellas que muestran los resultados que encontramos en el buscador. Google no muestra a todos los usuarios los mismos resultados ante una misma consulta. Esto varía, principalmente, en función del patrón de navegación de cada persona y de su geolocalización.

En los resultados de las búsquedas se combinan contenidos posicionados de manera orgánica (a partir de técnicas SEO) y otros que se posicionan mediante pago (técnicas SEM) y son señalizados como “Ads” (anuncios).

Las principales técnicas SEO se basan en los hipervínculos (linkbuilding) y las palabras clave (keywords). Es importante incluir ambos para escalar posiciones. Google además hace hincapié (aún más con el nuevo algoritmo) en ofrecer un contenido original, útil y fiable para el usuario. Un texto ideal para posicionar, según Google, debería cumplir los siguientes requisitos:

– Una extensión de entre 300 y 800 palabras.

Palabras clave repartidas por todo el texto, pero principalmente en los diferentes elementos de titulación (título y subtítulos) y en las palabras en negrita).

Hipervínculos a otras páginas web (enlaces externos) y a la propia (enlaces internos). Se recomienda incluir más enlaces externos que internos.

– Combinar párrafos largos con otros más cortos, o listas, con el objetivo de hacer los textos más comprensibles.

¿Cuáles son las principales novedades del último cambio de algoritmo de Google?

La última actualización Core Update introducida en el algoritmo de Google castiga el copy paste (los contenidos refritos de una página web a otra) y el clickbait (los titulares que prometen grandes expectativas que luego no cumplen).

Para conseguirlo, Google insta a los webmasters de las empresas a que respondan 20 preguntas estructuradas en cuatro categorías: calidad, experiencia, producción y comparativa. Todas ellas se refieren al contenido de la página web, y es que el contenido continúa siendo el rey. Entre otras preguntas, se encuentran las siguientes:

– ¿El contenido proporciona información original, informes, investigación o análisis?

– Si el contenido se basa en otras fuentes, ¿evita simplemente copiar o reescribir esas fuentes y, en cambio, proporciona un valor adicional y originalidad sustanciales?

– ¿El contenido presenta información de una manera que haga que desee confiar en ella, como fuentes claras, evidencia de la experiencia involucrada, antecedentes sobre el autor o el sitio donde se publica?

– ¿El contenido está libre de problemas ortográficos o estilísticos?

– ¿El contenido proporciona un valor sustancial en comparación con otras páginas en los resultados de búsqueda?

Algunas páginas web con contenido poco relevante y dudoso, como la del Daily Mail, perdieron hasta un 50 % del tráfico web orgánico después de la actualización del algoritmo de Google. Así que, si quieres optimizar el posicionamiento de tu empresa en Google, recuerda ofrecer un contenido original, útil y fiable para el usuario. Y no pierdas de vista las actualizaciones, menores y mayores, del algoritmo de Google.