Banksy y el valor económico del arte

22 Octubre, 2018

Banksy y el valor económico del arte


El pasado 5 de octubre, una obra del artista Banksy se vendió por 1,2 millones de euros, cuatro veces más de lo que se había estimado inicialmente, en una subasta que tuvo lugar en el prestigioso Sotheby’s londinense. Pocos instantes después, la obra, una copia sobre lienzo de uno de los dibujos callejeros más conocidos de Banksy, Girl with balloon (Niña con globo), se autodestruyó ante la sorpresa mayúscula de todos los asistentes.

Al día siguiente, Banksy subió el vídeo del momento a su cuenta de Instagram, añadiendo una cita atribuida a Pablo Picasso: “el impulso de destruir también es un impulso creativo”. Como en todo lo que hace este artista británico del que se desconoce la identidad, son más las preguntas que las respuestas. ¿Estaba Banksy presente en la casa de subastas? ¿Quién activó el mecanismo de autodestrucción de la obra, y cómo pudo disponerse este mecanismo en la sala? ¿Sotheby’s conocía lo que iba a suceder? Y sobre todo, ¿cuáles eran las intenciones de Banksy al destruir su obra?

Qué hay detrás de lo sucedido en Sotheby’s

Si lo que se deseaba era que el acto de destrucción fuese una obra de arte en sí misma, una especie de happening, Banksy ha triunfado. El vídeo ya ha superado los 13 millones de reproducciones en su Instagram, y todas las televisiones y medios de comunicación han recogido el momento. Además, la compradora accedió a exponer temporalmente la obra, ahora rebautizada como Love is in the bin (El amor está en el cubo de la basura), con decenas de curiosos que contemplaban la obra y se hacían selfies con ella. El espectáculo continuaba.

Sin embargo, si la intención era denunciar la comercialización y los precios desorbitados del mundo del arte, el fracaso ha sido patente: la nueva obra ha doblado el precio de la original, superando los 2 millones de dólares. “No se ha destruido una obra de arte, se ha creado una nueva, que vale el doble que la original. Se trata del primer trabajo artístico de la historia desarrollado en vivo y en directo en una subasta”, apuntaba Alex Branczik, director de Sotheby’s para Europa.

El valor económico del arte

Lo que ha pasado, según varios expertos, es que Banksy ha creado valor sin desearlo, pese a sí mismo. Romaric Godin ha escrito en Mediapart que “la tela, triturada solo en parte, vale más ahora (…) Su valor está reforzado por la reivindicación del artista y por los vídeos de la trituradora. La feliz propietaria de la tela puede ya hacer valer que posee, no solo la obra de Banksy, sino la prueba de su acto destructor. Y esta destrucción da precisamente más valor a la obra”.

Algunos expertos y periodistas incluso han pronosticado que gracias a este experimento, Banksy podría escribir una tesis económica sobre el valor monetario del sector artístico. Este hito ha sido una contribución del artista al estudio empírico del valor del arte, ya que ha demostrado que gracias a un gran ingenio y creatividad, una buena expectación y viralización de un suceso y una notoria repecusión a nivel económico y social, el precio de una pieza puede variar enormemente en cuestión de minutos.

Tal vez lo que ha sucedido, modificando la cita de Picasso, es que “el impulso de destruir o modificar, también es un impulso económico”.

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