El engranaje solidario que distribuye 158 millones de kilos de comida al año

10 Junio, 2021

El engranaje solidario que distribuye 158 millones de kilos de comida al año


John Van Hengel es el padre de los bancos de alimentos. Tras una vida más o menos acomodada trabajando como conductor de camiones, gerente de ventas y publicista en una revista, el nacido en Phoenix (Arizona) daba vida, sin saberlo, al mayor movimiento de solidaridad en el ámbito alimentario.

El voluntario, tras escuchar el testimonio de una madre que alimentaba a sus nueve hijos con excedentes de los supermercados, decidió implicarse. Una panadería cedida por la basílica de St. Mary se convertía así en el primer almacén de productos comestibles que albergaba y distribuía alimentos a aquellas familias que los necesitaban.

Han pasado más de cincuenta años desde que se creó el primer banco de alimentos gracias a Van Hengel y desde entonces estos espacios se han extendido por el mundo atendiendo a colectivos en situación de vulnerabilidad.

Se estima que más de 7,7 toneladas de alimentos se tiran a la basura cada año en España. Un excedente del que la industria alimentaria, particulares o empresas se deshacen, pero que es apto para el consumo.

Con la finalidad de hacer llegar los alimentos a aquellas personas que más lo necesitan, los 54 bancos de alimentos y los más de 3.300 voluntarios que forman la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) trabajan diariamente para apoyar a personas en situación de pobreza severa.

Dos voluntarias clasifican los alimentos recibidos en los almacenes de FESBAL

Dos voluntarias clasifican los alimentos recibidos en los almacenes de FESBAL

¿Cuál es la cadena de distribución de los alimentos?

El engranaje para distribuir más de 158 millones de kilos de comida al año en España no es sencillo, pero la profesionalidad y, sobre todo, la gran cadena solidaria en la que se implican particulares, empresas e industria alimentaria hace posible lo imposible: atender a más de un millón y medio de personas.

Gracias a las aportaciones dinerarias y en especie realizadas, los bancos de alimentos reciben o compran alimentos que, una vez ordenados y clasificados por voluntarios para asegurar sus perfectas condiciones de consumo y transporte, se entregan a casi 8.000 entidades benéficas que atienden directamente a los beneficiarios de las ayudas.

Los bancos de alimentos en cifras 2020

“La distribución de alimentos entre los bancos se realiza según el número de beneficiarios que atiende cada centro y según el índice de pobreza de cada provincia”, explica el director de FESBAL, Miguel Fernández. “Las consecuencias económicas de la COVID-19 han provocado una recesión generalizada, pero que afecta principalmente a las zonas en las que los sectores económicos de la hostelería y el turismo son la fuente principal de ingresos”, aclara.

La crisis ocasionada por la pandemia ha provocado que el perfil de personas que acuden a los bancos de alimentos se haya ampliado. “Encontramos familias que antes de la crisis tenían rentas medias o bajas, parejas jóvenes con hijos a cargo, jóvenes universitarios con trabajo a media jornada o en la hostelería, personas que se encuentran en ERTE o desempleadas, o mayores que con su pensión dan de comer a su familia”, explica el representante.

Sin duda, el último año está suponiendo un desafío en todos los ámbitos y los bancos de alimentos no están exentos. “No podemos bajar la guardia. El mayor temor es que las existencias en los bancos de alimentos sean insuficientes para atender la demanda de ayuda de tantas personas que hoy lo necesitan”, señala Fernández.

Con el fin de seguir atendiendo las necesidades más básicas, Fundación ”la Caixa” y CaixaBank pusieron en marcha, junto con FESBAL, la campaña #NingúnHogarSinAlimentos para lograr que más de un millón y medio de personas puedan tener acceso a alimentos. Las donaciones se pueden hacer a través de la red de cajeros automáticos de CaixaBank; a través de CaixaBank NOW, tanto en la app como en la web, y por medio del portal Caixabank.es, para los que no son clientes de la entidad. Otra opción de colaboración es a través de Bizum, enviando el donativo al número 38014.

“Este es un año de recuperación, pero se espera que el crecimiento económico sea más robusto en el 2022, por lo que el reto más grande es que la ciudadanía española, empresas y administraciones, que sin duda tienen un gran corazón, continúen colaborando para cubrir la demanda de ayuda alimentaria, que desafortunadamente persistirá”, concluye el director de FESBAL.