ECONOMÍA

Cómo y cuándo devolver un recibo

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Cómo y cuándo devolver un recibo
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Bankia

18 Septiembre, 2018


¿Por qué devolver un recibo?

No suele ocurrir habitualmente, pero en determinadas ocasiones se nos cargan importes de servicios en nuestra cuenta bancaria que no se corresponden con lo que pagamos mes a mes o nos pasan facturas de servicios que ya no utilizamos.

En casos como estos, puedes pedir a tu entidad bancaria la devolución de ese recibo.

¿Qué recibos pueden devolverse?

Toda persona tiene el derecho de devolver cualquier recibo, esté domiciliado o no, salvo los de pagos de préstamos o comisiones, a no ser que la entidad bancaria haya cometido un error.

En el caso de que quieras devolver un recibo domiciliado tienes un plazo de 8 semanas (50 días) desde que se hace el cargo. Para los recibos no autorizados, el plazo de reclamación aumenta hasta 13 meses desde el momento en el que la empresa cobra la cantidad.

En un plazo de 10 de días laborales el cliente recibe el reembolso total de esa factura.

Cuando devolvemos un recibo pueden darse dos situaciones:

  • Que el banco reembolse la cantidad pagada en la factura.
  • Que la entidad bancaria rechace la devolución del recibo y obligue a seguir el proceso por trámites judiciales o extrajudiciales.

¿Tiene consecuencias devolver un recibo?

Al no realizar el pago de la factura, la empresa puede incluirte en la listas de RAI o ASNEF. Se tratan de listados de morosos. Puede traer consecuencias negativas, ya que al formar parte de ese registro se nos puede restringir el acceso a un préstamo o hipoteca. También se puede dar la circunstancia de que empresas que proporcionan algún servicio corten el suministro, como agua o electricidad.

Sin embargo, la empresa solo incluirá tu nombre en la lista ASNEF si la devolución del recibo no es justificada o si sigues disfrutando de los servicios que la compañía provee, y esta puede demostrarlo aunque los recibos se devuelvan. Para no acabar en la lista de morosos, el usuario tendrá que justificar a la empresa por qué ha devuelto el recibo. Esto puede ser por que el importe no era el exacto o la cantidad a pagar es mayor de lo esperado.

En otros casos puede recibirse una demanda por impago.

Para evitar uno de estos sustos es muy importante controlar los pagos que hacemos mes a mes. En caso de que nos demos de baja de una empresa cuyas facturas hemos domiciliado, debemos informar a la entidad bancaria de ello y comunicar que ya no hay que pagar esos recibos.