ECONOMÍA

¿Cómo nació la jornada laboral de 8 horas?

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¿Cómo nació la jornada laboral de 8 horas?
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Bankia

12 Noviembre, 2019


A día de hoy, la mayoría de los países comparten un mismo modelo de jornada laboral: 8 horas al día, cinco días a la semana. Sin embargo, no dejamos de ver noticias sobre intentos de reducción de la jornada estándar. Por ejemplo, en Japón, Microsoft está ensayando fines de semana de tres días, aumentando el número de horas trabajadas al día.

Pero ¿de dónde viene lo de la jornada laboral de 8 horas? La primera referencia nos lleva a 1593. El rey Felipe II emite un Edicto Real que establece que "todos los obreros de las fortificaciones y las fábricas trabajarán ocho horas al día, cuatro por la mañana y cuatro por la tarde". Especificaba que las horas "serán distribuidas por los ingenieros según el tiempo más conveniente, para evitar a los obreros el ardor del sol y permitirles el cuidar de su salud y su conservación, sin que falten a sus deberes".

Esta medida fue fruto de su experiencia en la construcción de El Escorial, donde el rey supervisó los trabajos y entendió que se debía regular la situación de los 3.000 oficiales de la construcción y peones que participaban en el proyecto.

El rey hizo extensiva esta jornada de 8 hora a sus súbditos, también en los territorios americanos. En el caso de los indígenas que trabajaban en las minas, la jornada se reducía a 7 horas, "desde las siete de la mañana hasta las cinco de la tarde", reconociendo el riesgo y dureza de este oficio.

La jornada actual

La siguiente referencia a la jornada de 8 horas llega con la Revolución Industrial. El socialista utópico Robert Owen fue testigo de las extensas jornadas de los obreros, algunas de 18 horas. Owen entendía que para que un trabajador estuviera sano y descansado, debía equilibrar el número de horas que empleaba en su trabajo. Así ideó en 1817 el sistema de 8 horas de trabajo, 8 horas de recreo, 8 horas de descanso.

En 1866, la Primera Internacional estableció la reivindicación de la jornada de 8 horas en su Congreso de Ginebra. Ese mismo año, el Congreso de EEUU estableció una ley que regulaba la jornada a 8 horas para sus trabajadores federales, con posibilidad de ampliarla. No obstante, la ley nunca llegó a aplicarse de manera efectiva, haciendo que los sindicatos estadounidenses iniciaran protestas. El 4 de mayo de ese año, un atentado en plenas movilizaciones provocó varios muertos en Chicago. Para recordar a estas víctimas, la Internacional decidió celebrar el Día de los Trabajadores cada primero de mayo.

Si bien es cierto que España fue el primer país en establecer una ley universal aplicada a todos los sectores de jornada de 8 horas, existieron precedentes legislativos e iniciativas en otros países, como es el caso de Uruguay en 1915, o el de Rusia, dos años más tarde, tras la Revolución Bolchevique.

El caso español

La Revolución Industrial en España se había concentrado en algunas regiones del país, en especial en Barcelona.

En enero de 1919, varios oficinistas vieron cómo La Canadiense, la empresa eléctrica de Barcelona, les reducía sus sueldos. Iniciaron una protesta y fueron despedidos. Sus compañeros se solidarizaron comenzando una huelga, que consiguió detener totalmente la actividad de las compañías eléctricas. El paro tuvo una duración de 44 días, convirtiéndose en una huelga general que detuvo el 70% de la industria de la región.

Finalmente, se atendieron las reivindicaciones de los sindicatos, entre las que se encontraba el establecimiento de la jornada laboral de 8 horas. 

Jornada laboral de cinco días

La semana laboral estándar establece 5 días de trabajo y dos de descanso. Antiguamente solo había un día de descanso e incluso hasta los años 80 había algunos lugares donde era común trabajar los sábados por las mañanas.

En 1938, debido a la amplia presencia de trabajadores judíos que libraban los sábados, se estableció en Estados Unidos la Fair Labor Standard Act, que fijó la libranza en dos días. Así se estableció la semana de 40 horas, con 8 horas cinco días a la semana como ahora lo conocemos.

En España, el día de descanso oficial es el domingo, igual que en casi todo el hemisferio occidental, pero la elección de este día tiene un marcado origen cultural, en concreto basado en la tradición cristiana. En países musulmanes o de mayoría judía el día festivo acostumbra a ser el viernes o el sábado, respectivamente.