ECONOMÍA

Qué son y cómo inciden en la economía los tipos de interés

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Qué son y cómo inciden en la economía los tipos de interés
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Bankia

13 Octubre, 2016


Comienza el informativo y ahí está de nuevo Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo, explicando la adopción de medidas excepcionales, la situación coyuntural de intensa incertidumbre que mantiene la evolución de los precios por los suelos y la necesidad de ofrecer financiación a bajo coste. Los tipos de interés vuelven a pasar rápido ante nuestros ojos desde la televisión. Y entre una cucharada de sopa y la siguiente se queda un regusto a porcentaje que rápidamente se olvida.

Como se olvidan también las coyunturas, las excepcionalidades y los tipos de interés. Aunque estos últimos, a fuerza de repetirse, han dejado una serie de preguntas sin respuesta clara en nuestra cabeza. Esta guía pretende darles respuesta.

¿Qué es?

Primero hay que explicar que el tipo de interés es el coste del crédito o el rendimiento del ahorro. Es decir, el porcentaje que se paga en concepto de intereses cuando se recibe un préstamo o el que se cobra por un depósito o un fondo de inversión. En el fondo hablamos del precio del dinero.

Para aquellos a los que les gustan las definiciones más precisas: “Coste del uso del dinero en un crédito, préstamo u otra obligación financiera. Generalmente, se fija en forma de una tasa porcentual anual, es la cantidad acordada por las dos partes que intervienen en una operación de cesión de activos como contraprestación por prescindir de los mismos durante un periodo”.

Estos son los tipos de interés en general, pero de lo que se trata hoy aquí es del tipo de interés de referencia, el que fija el Banco Central Europeo (BCE). Como responsable de la política monetaria de la zona euro, el BCE presta dinero a los bancos que se lo piden a un interés determinado: ese porcentaje que les cobra es el tipo de interés, el llamado precio oficial del dinero.

¿Cómo se decide?

El BCE tiene el mandato de mantener la inflación en el entorno del 2%. La estabilidad de los precios es el principal objetivo que tiene asignado la entidad. Para hacerlo, cuenta con su política monetaria, en la que la fijación de los tipos de interés es una de sus herramientas más importantes.

BCE y Eurosistema

De este modo, en teoría, bajar los tipos de interés (ofrecer dinero barato) es un modo de impulsar al alza los precios, mientras que subirlos es un modo de contener la inflación.

 El BCE lo explica así: “Al reducir los tipos de interés, y hacer con ello que resulte menos atractivo ahorrar y más atractivo pedir crédito, el Banco Central está animando a los ciudadanos a gastar dinero o a invertir. Si, por otra parte, el Banco Central sube los tipos de interés, los incentivos se inclinan más hacia el ahorro y menos hacia el gasto, lo que podría ayudar a enfriar una economía con una inflación demasiado alta”. 

¿Qué está pasando con los tipos de interés del euro?

El pasado mes de marzo el BCE decidió bajar los tipos de interés de referencia del 0,05% en que estaba hasta ese momento al 0% al que está desde entonces. Es el precio que cobra a los bancos por prestarles dinero. Se trata de una acción más en la senda de bajada de tipos de los últimos años que trata de animar el consumo y la inversión para combatir la baja inflación que hay en la eurozona.

No es la única medida: la entidad también penaliza los depósitos de las entidades. Los bancos comerciales y de inversión tienen cuentas abiertas en el BCE para guardar allí el dinero que no necesitan en sus reservas y que no prestan a sus clientes ni a otros bancos. Normalmente estos depósitos proporcionaban un interés al banco que los entregaba. Ahora la política del BCE es cobrar un interés.

Se trata, al fin y al cabo, de dos caras de la misma moneda: intereses bajos (en el 0%) para los que piden dinero al BCE e intereses negativos (-0,4%) para los que depositan allí sus fondos. Una situación paradójica que tiene como objetivo animar la actividad económica y el consumo.

¿Qué consecuencias tiene?

Lo que el BCE aplica a los bancos se replica después en la relación de estos con sus clientes. Por eso actualmente los depósitos de ahorro tienen unos intereses tan bajos y el euríbor que se aplica a las hipotecas está en mínimos. Es el resultado de la política monetaria de la entidad.

El caso del euríbor es especialmente clarificador: se establece en relación a los intereses que se cobran las entidades financieras en sus préstamos interbancarios; si el tipo de interés oficial del dinero es bajo, los bancos prefieren recurrir a la liquidez del BCE en lugar de pedir financiación a otras entidades que les cobran más intereses.

Por eso el euríbor baja. Y como la mayoría de las hipotecas en España están vinculadas al euríbor, su cuota también desciende. Es el resultado más visible en los bolsillos de los ciudadanos de las decisiones de Mario Draghi y el BCE.