ECONOMÍA

Cambio climático y turismo: ¿cómo está cambiando el panorama en España?

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Cambio climático y turismo: ¿cómo está cambiando el panorama en España?
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CaixaBank

13 Febrero, 2024


¿Influye realmente el cambio climático en el turismo? Un estudio publicado en 2023 por el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea dice que sí.

Es más: este informe sitúa en España varias regiones entre las más vulnerables a escenarios climáticos adversos.

Por ejemplo, Murcia perdería el 5 % de las llegadas de turistas si las temperaturas subieran 4 °C por encima de un escenario sin cambio climático.

La siguiente cuestión es: ¿están cambiando realmente los turistas sus hábitos por esta razón? ¿El calor les hace buscar zonas más frescas en España?

CaixaBank Research ha buscado respuestas en datos agregados y anonimizados sobre los pagos con tarjeta que se efectúan entre julio y agosto en sus TPV.

La conclusión es clara: el gasto turístico en la costa atlántica crece a mucho mayor ritmo que en el sur de la mediterránea. Las zonas templadas se están convirtiendo en refugios contra el cambio climático.

Temperatura media y gasto turístico

De hecho, si hiciéramos un retrato robot del destino donde más crece el gasto turístico en España, hablaríamos de un municipio costero urbano con temperaturas muy suaves en temporada alta.

Concretamente, el análisis elaborado por CaixaBank Research comparó el gasto turístico realizado entre julio y agosto de 2019 con el del mismo periodo de 2023. También utilizó estos datos para compararlos con otras variables como la temperatura media de los municipios o su tipología (costero, urbano o rural).

Una de las principales conclusiones del análisis es que el gasto turístico ha crecido más en las zonas menos cálidas de España. Concretamente, este indicador aumentó alrededor del 45 % en los municipios con temperaturas medias más bajas en 2023 (por debajo de 17 grados). Allí donde son más elevadas (por encima de 23 grados), el aumento del gasto osciló entre el 25 % y el 35 %. Un dato más para el contexto: el verano de 2023 ha sido el tercero más caluroso en España desde que hay registros.

¿Mar, ciudad o montaña?

Resulta curioso observar esa variación en el gasto turístico si, además, nos fijamos en el tipo de municipio. El informe muestra que la diferencia en el aumento de ese gasto es mucho más acusada en el caso de municipios costeros y urbanos.

En función de su temperatura media, esa diferencia puede alcanzar los 10 puntos porcentuales a favor de los más frescos (menos de 21 grados) frente a los más cálidos, es decir, los que superan los 25 °C de temperatura media.

Curiosamente, la temperatura apenas afecta al gasto turístico si el municipio es rural, aunque tal vez esto se deba en parte al boom que ha experimentado el turismo rural después de la pandemia.

Todo esto significa que los municipios costeros y urbanos de las zonas menos cálidas son cada vez más atractivos para los turistas. También que lo podrán ser todavía más en un contexto de aumento de las temperaturas.

Cambio climático: ¿qué pasa con las oleadas de calor?

El verano de 2023 estuvo atravesado por oleadas de calor que lo convirtieron en el tercero más cálido desde que hay registros. Así que cabe preguntarse cómo afectan esos días sofocantes a la actividad de los turistas. El informe elaborado por CaixaBank Research llega a conclusiones como que, cuando el calor aprieta, el gasto turístico desciende y no solo eso: los turistas también se vuelven más nocturnos.

Así, el análisis señala que el gasto turístico agregado desciende en días de temperaturas extremas a un ritmo del 0,12 % por cada grado que la temperatura media de ese día sobrepasa la media diaria histórica del municipio. El descenso del gasto es más acusado en las horas centrales del día (0,27 % de 12 a 17 horas), mientras que por la noche experimenta un aumento del 0,14 % (de 22 a 7 horas).

Ganan las farmacias, pierde el ocio

En cuanto al tipo de negocios que más acusan los efectos de las oleadas de calor en el gasto, el informe de CaixaBank Research señala que los únicos establecimientos que se benefician en estas condiciones son las farmacias. En concreto, facturan el 0,06 % más por cada grado que supera la media histórica.

En el otro lado de la balanza se sitúan los sectores vinculados al ocio, con un descenso del 0,34 %, y los restaurantes, con una caída del 0,16 %. Ni siquiera los supermercados se benefician mucho de este efecto de la temperatura sobre la restauración: también ven caer su facturación, en su caso el 0,13 % por cada grado que sube de más el termómetro.

Qué puede hacer el sector turístico

Ante un panorama de cambio climático en el que el calor seguirá en aumento, el sector turístico debe saber adaptarse mediante estrategias innovadoras y adecuadas.

El informe de CaixaBank Research apunta algunas ideas, como el desarrollo de infraestructuras resistentes al clima, un nuevo enfoque de las experiencias turísticas para que se adapten a un amplo rango de temperaturas o promover prácticas sostenibles para reducir el impacto del sector sobre el clima, un factor que cada vez demandan más turistas a la hora de elegir destino.

Entre los ejemplos que pueden poner en práctica los distintos destinos se encuentra la promoción de actividades acuáticas durante las horas centrales del día en las zonas costeras o la mejora de las zonas de sombra y enfriamiento en las playas. Los mercados o eventos nocturnos también pueden ayudar a los turistas a escapar del calor y disfrutar de su estancia.

En áreas rurales, el interés y el gasto turístico podrían mantenerse mejor con medidas como promover actividades naturales a primera hora de la mañana o de noche, así como diversificar la oferta turística con más opciones interiores.

En cuanto a los destinos urbanos, mejorar los espacios verdes u ofrecer más actividades culturales por la noche puede ayudar a mejorar la experiencia de los turistas.

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