SOSTENIBILIDAD

Consejos para ahorrar agua en casa

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Consejos para ahorrar agua en casa
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CaixaBank

22 Marzo, 2021


El agua es vida. Así de sencillo. Su presencia es lo primero que buscamos en un planeta como indicio de que pueda albergar vida. Es más: algo más de la mitad de nuestro cuerpo es agua, un porcentaje que es aún mayor en partes como nuestro cerebro (75-85 %) o nuestros ojos (90-95 %). Parece claro que el agua es un recurso más que valioso para quienes habitamos la Tierra: es imprescindible para nuestra supervivencia.

El problema que se plantea con el agua es que se trata de un recurso limitado, pero con una enorme influencia en todos los aspectos relacionados con la vida. Desde el equilibrio medioambiental que mantiene nuestro planeta como un lugar habitable, hasta la producción de alimentos o la indispensable hidratación de los seres vivos, su presencia es necesaria en todas partes.

Esta es la razón por la que es tan importante que nos aseguremos de que nunca nos faltará agua. La ONU ha convertido esta meta en uno de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, concretamente el número 6. Esto quiere decir que garantizar la disponibilidad de agua es crucial para desarrollar una vida próspera para todos, así como para preservar el planeta.

La buena noticia es que todos podemos arrimar el hombro en esta tarea. Ahorrar agua es una de las maneras que tenemos a nuestro alcance para preservar este recurso tan valioso y podemos hacerlo desde nuestra propia casa. Una simple ducha supone el consumo de unos 200 litros de agua. ¿Poner el lavavajillas? Hasta 50 litros. Eso son muchas botellas de agua en gestos cotidianos.

Reducir el consumo agua en nuestro hogar es tan fácil como seguir algunos consejos de ahorro que, poco a poco, se irán convirtiendo en hábitos. Aunque al principio nos exijan pararnos a pensar un poco antes de abrir un grifo o de activar un electrodoméstico, la práctica nos llevará a realizarlos de manera natural. Y el planeta lo agradecerá.

En la cocina

– Utiliza el lavavajillas (y llénalo)

Aunque parezca lo contrario, el lavavajillas es más eficiente que nosotros al lavar los platos, algo que solemos hacer con el grifo abierto. Utiliza mucha menos agua, lo que supone un ahorro medio de más de 30 litros al día. Esto será así siempre que lo llenemos: accionar dos lavavajillas a media carga puede consumir más agua y energía que uno completo, algo similar a lo que ocurre con la lavadora. También conviene seleccionar programas ecológicos que, aunque invierten más tiempo en completar el lavado, son capaces de ahorrar más agua y energía.

– Aprovecha el agua para regar

Si dejas correr el agua antes de llenar una jarra o una botella para beber, no tienes por qué desperdiciarla. Tampoco la que sale mientras esperas a que aparezca la caliente. Recógela en un recipiente, como por ejemplo un cubo, y utilízala después para regar las plantas. También puedes destinar a este fin el agua de la pecera que vayas a cambiar o, incluso, la que recogen los deshumidificadores.

En el cuarto de baño

– No utilices el inodoro como papelera

Si cada vez que utilizas un bastoncillo o un algodón lo desechas en el inodoro y accionas la cisterna, estarás desperdiciando entre siete y 26 litros de agua, en función del modelo. Piénsalo bien la próxima vez y coloca una papelera en el cuarto de baño.

– Dúchate en lugar de bañarte (pero no te pases)

Este es un consejo básico que ya deberíamos ejercer todos desde hace años. Sin embargo, hay que hacerlo con cautela: una ducha que se prolongue durante más de 15 minutos consumirá más agua que llenar la bañera. Recuérdalo cuando estés bajo el agua caliente tan a gusto.

– Cierra el grifo

Al lavarte los dientes, al afeitarte, al asearte o al ducharte. No dejes correr el agua mientras te enjabonas y utiliza un vaso para enjuagarte. Son dos gestos muy sencillos que pueden ahorrar muchos litros de agua todos los días. Asegúrate también de que queda correctamente cerrado tanto si lo utilizas en casa como en un aseo público.

En el jardín

– Aprovecha el agua de lluvia

Regar no significa siempre recurrir al agua de la red. Colocar bidones o instalar un depósito te ayudará a recoger el agua de lluvia y utilizarla después para mantener el jardín en perfectas condiciones sin necesidad de abrir un grifo. La clásica regadera es una manera magnífica de hidratar algunas zonas de tu jardín y aprovechar el agua guardada.

– Emplea riego por goteo

Los sistemas de riego por goteo son más eficientes en el ahorro de agua que los de aspersión, según un estudio de la Universidad de Colorado. En concreto, su eficiencia supera el 90 %, frente al 50 % – 70 % de los aspersores. Se trata de dispositivos que distribuyen un flujo de agua limitado y a baja presión a las raíces de las plantas. Es decir: allí donde se necesita.

– Riega de manera inteligente

Existen sistemas inteligentes que emplean sensores para regar solo cuando es estrictamente necesario. En verano, regar en aquellos momentos en los que el sol no caliente demasiado, como a primera hora del día o por la noche, ayudará a evitar una rápida evaporación del agua.

Si sigues estos consejos, te resultará muy sencillo ahorrar una importante cantidad de agua. Para hacerte una idea más aproximada de la cantidad real, puedes calcular fácilmente la huella hídrica de tu hogar. Existen algunas herramientas online que te facilitan la labor, como esta calculadora de Fundación Aquae. Con solo introducir algunos datos, te permitirá saber el consumo anual de agua en tu hogar y compararlo con la media mundial.

Las grandes gestas comienzan con pasos pequeños, así que comienza por no perder de vista el agua en tus actos cotidianos. Es una gran manera de asegurar el futuro del planeta y sus habitantes.