ECONOMÍA

Del ducado a la blanca: las monedas en el Quijote

Tiempo de Lectura: 3 minutos

Del ducado a la blanca: las monedas en el Quijote
Avatar

CaixaBank

19 Abril, 2023


Cada 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro, coincidiendo con la fecha de la muerte de Miguel de Cervantes (aunque en realidad falleciera un día antes y el 23 de abril corresponda a la fecha de su entierro). Qué mejor homenaje a la figura de Cervantes y, en general, a los libros que tratar una de las obras más leídas en todo el mundo y firmada por el alcalaíno: el Quijote.

El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha vio la luz en 1605, en un contexto económico y social inestable en el Imperio español. Se publica poco después de la muerte de Felipe II, que ya había declarado varias bancarrotas (incumplimientos de pago) ante la situación ruinosa de la hacienda real (1557, 1575 y 1596).

Los desequilibrios monetarios, el fuerte endeudamiento del Estado, la devaluación de la moneda y la inflación de los precios son dinámicas que contribuyen a la situación económica que vivirá Alonso de Quijano a lo largo de los dos libros.

Con la llegada al trono de Felipe III, el monarca se vio obligado a declarar una nueva quiebra (1598), a la que seguirían varias más (1600 y 1601) y una suspensión de pagos en 1607. Esta situación de empobrecimiento y desprotección de los súbditos se ve reflejada en las obras literarias de la época, entre ellas el Quijote.

¿Qué monedas aparecen en el Quijote?

Las principales son los ducados y los escudos. La primera de ellas fue introducida por los Reyes Católicos para homogeneizar las monedas que circulaban por los reinos. Un ducado equivalía a 375 maravedís. En el libro, Sancho comenta que su sueldo mensual es de dos ducados, además de comida. Para hacernos una idea, un ternero costaba 5 ducados y el sueldo de un doctor ascendía a 300 ducados mensuales.

Carlos V introdujo por su parte los escudos, una moneda con menor valor para incentivar el comercio con otros reinos. En un inicio, equivalía a 300 maravedíes, pero sus devaluaciones hicieron que en posteriores momentos llegara a valer 440 maravedíes. La fortuna de Zoraida se estima en «más de dos cientos mil escudos españoles», se puede leer en el Quijote. Zoraida es la adinerada mujer que escapa con la ayuda del cautivo de Argel, según se cuenta en la primera parte. Se trata del personaje más rico que aparece en el libro.

También se habla de reales de plata, moneda que estuvo en circulación hasta mediados del siglo XIX. Su precio estaba fijado en 34 maravedíes en la época.

El maravedí y la blanca

El libro también menciona el maravedí, que era la moneda de menor valor. Precisamente, el precio de los primeros ejemplares del Quijote se expresa en maravedíes: un escribano de Cámara de Felipe III dejó constancia de la tasa obligatoria por pliego de la primera parte de la obra de Cervantes, que, sumado al precio de los propios pliegos, se estima en 292 maravedíes. En el propio libro, se nombra varias veces esta moneda. La mujer de Sancho comenta en una carta que la libra de carne (0,45 kilogramos) asciende a 30 maravedíes.

La expresión «estar sin blanca» aparece en el Quijote y hace referencia al medio maravedí, la moneda llamada blanca. Esta moneda fue rebajando su contenido en plata, pero se sometía a un proceso de blanqueamiento para evitar que fuera evidente a primera vista, por eso recibió ese nombre.

¿Ganó Cervantes dinero con el Quijote?

Miguel de Cervantes solo vio el 10 % de las ganancias de su libro, según ABC. Las cuentas del editor del Quijote, Francisco de Robles, revelan que compró los derechos de la obra por 1.400 maravedíes y que mantuvo un beneficio del 50 % de las ganancias, mientras que intermediarios como impresores se quedaron con el 40 % restante.

Acepto las condiciones de uso.