ECONOMÍA

Economía azul: empleo y competitividad procedentes del mar

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Economía azul: empleo y competitividad procedentes del mar
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CaixaBank

12 Julio, 2021


Donde hay agua, hay vida. Esta frase es tan cierta hoy para los científicos que buscan agua en Marte como lo era hace 4.000 años para las civilizaciones de la Edad Antigua que florecieron a las orillas de los mares y ríos. Y la pretensión de la Comisión Europea es recuperar este saber popular, que parecía haberse olvidado, y convertir este recurso en el motor que impulse la transformación económica.

La economía azul se basa en conservar y aprovechar los mares y océanos (que suponen el 70 % de la superficie de nuestro planeta) para impulsar un desarrollo sostenible que haga crecer los diferentes sectores económicos relacionados con el medio marítimo. Desde la pesca hasta el turismo, pasando por la generación de electricidad a partir de fuentes marinas, son numerosas las actividades que se circunscriben a la economía azul, generando ya casi 5,4 millones de puestos de trabajo.

¿Qué es la economía azul?

El concepto, creado por el economista y emprendedor belga Gunter Pauli, lleva ya unos años sonando. Conocido como «el Steve Jobs de la sostenibilidad», Pauli propone un nuevo modelo económico, aplicable a todos los sectores y basado en la imitación de los ecosistemas naturales. Un sistema productivo en el que todo sea degradable y esté conectado, como sucede en la naturaleza, puede aprovechar al máximo los recursos disponibles en el entorno, generar empleo y hacer que los productos sean respetuosos con el medioambiente sin elevar el coste para los consumidores finales.

Si bien esta es la acepción con la que nace el término de «economía azul», Europa lo ha matizado, centrándose en los mares, océanos y sus actividades derivadas. El informe sobre la economía azul de la Comisión Europea defiende esta propuesta, no solo como fuente de riqueza, sino también como la única vía para lograr los objetivos propuestos en el Pacto Verde.

España, un enclave privilegiado para la economía azul

Según el informe publicado por la Comisión Europea en 2020, España es el principal contribuyente a la economía azul de la zona euro en términos de empleo y el segundo en cuanto a valor añadido.

Con sus playas, sus horas de luz, su turismo y su situación peninsular, España es un enclave privilegiado para poner en marcha el emprendimiento azul. Nuestro país ha visto claro el camino a seguir, no solo por la cantidad de puestos de trabajo que ya genera, sino por el enorme potencial de nuestro litoral y las oportunidades de futuro en sectores económicos emergentes, ligados a la innovación y el manejo de los recursos naturales. En este sentido, España ya ha dado importantes pasos en la protección de sus mares, impulsando LIFE IP INTEMARES, el mayor proyecto de conservación del medio marino en Europa.

El fondo mundial para la naturaleza (WWF) considera el Mediterráneo como una «perla económica mundial», y estima que genera más de 369.000 millones de euros al año entre sus siete sectores económicos principales:

La acuicultura. Ha cuadruplicado su tamaño en los últimos 20 años y se prevé que continúe creciendo.
La pesca artesanal. Supone el 80 % de la flota pesquera del Mediterráneo.
Cruceros. En la última década, el número de pasajeros de cruceros en el Mediterráneo se ha disparado de 8,7 a 30 millones, convirtiendo la zona en el principal destino mundial del turismo costero y marítimo.
Tráfico marítimo. Tiene una previsión de crecimiento del 4 % anual.
Pesca recreativa: Podría representar más del 10 % de toda la producción pesquera en el Mediterráneo.
Embarcaciones de recreo. Las aguas del Mediterráneo son surcadas cada verano por más de la mitad de los superyates del mundo.
Parques eólicos marítimos. Aunque no están en funcionamiento, ya hay proyectos en fase piloto para generar energía azul.

Oportunidades del sector

Siendo uno de los cuatro ejes básicos del Plan de recuperación pospandemia de la Unión Europea, la economía azul es una de las principales oportunidades de desarrollo económico y creación de empleo para nuestro país.

En los 8.000 kilómetros de litoral nacional, son muchas las empresas que pueden beneficiarse de este nuevo modelo económico. Aprovechando la energía y los recursos del mar sin poner en riesgo las oportunidades de las generaciones futuras, la economía azul es, según Parmentier, una «apuesta de futuro» para ciudades como Barcelona. La Ciudad Condal, donde ya se generan 3.750 millones de euros gracias a la economía azul, se ha propuesto ir más allá para convertirse en un referente mundial y europeo.

A nivel nacional, el informe Océanos Saludables y sostenibles: oportunidades para el sector empresarial en la economía azul, calcula que la economía azul genera alrededor de 23.000 millones de euros de valor agregado bruto y emplea a más de 691.000 personas. Aunque el sector del turismo contribuye a estas cifras con más de un 75 %, el informe pone de manifiesto otros sectores clave donde hay grandes oportunidades:

– Energía renovable
– Transporte marítimo y actividades portuarias
– Pesca y acuicultura
– Biotecnología
– Minería submarina

La inversión en estos sectores aún es fundamentalmente pública, ya que gobiernos e instituciones internacionales representan el 80 % de la inversión. No obstante, cada día son más los emprendedores que ven en nuestros mares una oportunidad de negocio:

– Refix: elaborada con el agua de mar de la Costa da Morte (Galicia) y limón, esta bebida reconstituyente sirve para recuperarse de cualquier deporte o esfuerzo físico.
– Ancora cultura del mar: surgido en Valencia, este proyecto persigue poner en valor la cultura marítima y la arqueología subacuática valenciana, promoviendo su investigación y protección.
– Sea2see: diseñadas en Italia y vendidas a escala global, estas gafas de plástico se fabrican a partir de las redes de pesca abandonadas en el mar.
– Nido Robotics: radicada en Murcia, esta empresa fabrica robots subacuáticos que permiten realizar trabajos de inspección, mantenimiento e investigación de manera eficiente y sin poner en riesgo ninguna vida humana.
– Sea Water Analytics: apoyándose en Big Data e Internet de las Cosas, esta empresa mide todos los parámetros de calidad de agua de las costas a través de sensores en forma de boyas y recaba opiniones vertidas en redes sociales por los turistas, optimizando la gestión de las playas y ofreciendo a los usuarios información sobre su estado.