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Recorridos para corredores: cómo descubrir una nueva ciudad

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Recorridos para corredores: cómo descubrir una nueva ciudad
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21 Noviembre, 2018


Primero se llamó correr. Luego fue footing. Y ahora lo conocemos como running. Siempre se ha practicado este deporte, pero, desde hace unos años, parece que está de moda. Según la última Encuesta de Hábitos Deportivos en España, un 30,4 % de los españoles salen a correr para hacer ejercicio. Esta modalidad deportiva se sitúa en cuarto lugar, por detrás del ciclismo, la natación y el senderismo o montañismo.

Y no es para menos. Se trata de una actividad fácil, económica y que aporta muchos beneficios al cuerpo. Cuando corremos, liberamos endorfinas, calmamos la ansiedad y reducimos el estrés. Además, mejora nuestra autoestima, nos sentimos más activos y con más energía. Tanto la Organización Mundial de la Salud como las autoridades sanitarias nacionales recomiendan el ejercicio como uno de los principales elementos de la medicina preventiva, siempre que se haga con mesura y teniendo en cuenta una serie de precauciones para no convertirlo en un peligro ni en una obsesión.

Descubrir la ciudad corriendo

Correr con moderación es bueno para la salud, pero no solo eso. Tiene otros «efectos secundarios» beneficiosos que pocos valoran. Cuando practicamos running, no dejamos de recorrer la ciudad y sus parques, pasar por calles por las que no transitamos habitualmente, coincidir con vecinos… todo son ventajas.

Practicar este deporte al aire libre es una oportunidad para redescubrir la ciudad donde vivimos. Solo hay que proponerse un recorrido diferente cada día que nos permita explorar otros caminos. Esto podría considerarse hacer turismo local. Además, nos podemos ayudar de la aplicación Sports Tracker, que dispone de mapas para escoger una ruta y descubrir nuevos rincones de cientos de ciudades.

Es cierto que casi siempre hacemos turismo deprisa, para ver el máximo número de sitios en el mínimo tiempo posible. Pero eso no es correr, eso es ir rápido. Correr es calzarse las zapatillas y el atuendo para sudar y lanzarse a las calles para seguir un circuito inventado que nos facilite conocer la ciudad de una manera diferente. Muchos ya viajan con las zapatillas en la maleta para salir a correr allí donde van. Incluso, con tours organizados.

El running nació en Londres y Nueva York y más tarde se exportó al resto de capitales del mundo. Ahora se pueden contratar tours para visitar ciudades como Roma, Lisboa, Tokio, Berlín o París. ¿Te imaginas correr desde la Torre Eiffel hasta el Arco de Triunfo? Esos dos kilómetros son imprescindibles en la ruta del guía que acompaña al grupo en la Ciudad de la Luz.

Hacer turismo corriendo es una forma diferente de visitar los rincones más famosos de la ciudad y de descubrir nuevos lugares, convivir con la población local, adentrarse en frondosos parques escondidos, conocer otras costumbres y, en definitiva, vivir como un vecino más.

Aquellas almas libres que se sienten más a gusto en solitario, siempre pueden hacerlo sin contratar los servicios de un tour con guía. Para ello, un buen aliado puede ser la aplicación Runnin City, ya que permite descubrir más de 150 ciudades de todo el mundo por nuestra cuenta.

Cabe indicar que siempre es importante tener en cuenta ciertos consejos antes de salir a correr:

  • Llevar un mapa. Ahora todos los móviles disponen de una buena aplicación que puede ayudarnos a seguir nuestro camino. Y si no, podemos descargarnos la app Runtastic, que facilita la conexión con Google Maps para mostrar nuestro recorrido.
  • Preparar una ruta asequible con pequeños retos para ir alcanzándolos conforme avanza la carrera. Siempre podemos preguntar a conocidos cuál es el mejor itinerario o rastrear foros de Internet. Una aplicación muy interesante para conocer las rutas más populares de la zona donde vamos es iMapMyRun.
  • Salir de día, con suficiente luz.
  • Circular por calles transitadas.
  • Llevar la cámara. ¡Estamos haciendo turismo!

Los maratones como excusa

Mucha gente viaja para practicar deporte: va a esquiar a la nieve, hace senderismo en los volcanes, surfea en las playas, desciende los ríos en kayak… Pero existe otra opción que vincula el turismo con el deporte que consiste en escoger los destinos que se quieren descubrir en función de la ciudad dónde se celebra un maratón o una carrera popular. Y participar en ellos, lógicamente. Este otoño presenta algunas propuestas interesantes, en este sentido.

Por ejemplo, en Barcelona, el 25 de noviembre de 2018 se celebra la 95 edición de la mítica Jean Bouin, competición que permite a los participantes recorrer las calles de la Ciudad Condal. Se proponen dos recorridos de cinco y diez kilómetros que ofrecen otra perspectiva tanto la montaña de Montjuïc como de la Gran Vía, la fachada litoral y el parque de la Ciutadella. Se trata de una de las carreras populares más antiguas, que acoge tanto a deportistas federados como aficionados.

El 2 de diciembre de 2018 se celebrará el Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP y el 10K Valencia Trinidad Alfonso. Esos días, la Ciudad de la Artes y las Ciencias se convierte en el centro de la fiesta del deporte. Además, en esta edición se apuesta firmemente por la integración, ya que se incluyen cuatro categorías para que puedan inscribirse en la carrera personas con discapacidad —en silla de ruedas, discapacidad funcional, sensorial o intelectual— gracias a la colaboración de la Obra Social “la Caixa” y de la Federació d’Esports Adaptats de la Comunitat Valenciana (FESA).

Para que el running sea una actividad saludable, y no un peligro, conviene tomar precauciones. A partir de cierta edad, es recomendable hacer una prueba de esfuerzo antes de ponerse a correr regularmente. Y una vez que empecemos, es importante adecuar el ritmo y la intensidad a nuestras posibilidades reales. Los expertos dan un consejo muy práctico y fácil: correr de manera que, en todo momento, podamos mantener el habla mientras lo hacemos. En el punto en que hablar mientras corremos nos ahoga la voz, es el momento de bajar el ritmo. Así no pararemos nunca.