INNOVACIÓN

Siete aplicaciones de la tecnología 5G que harán tu vida más fácil

Tiempo de lectura: 5 minutos

Siete aplicaciones de la tecnología 5G que harán tu vida más fácil
Avatar

CaixaBank

28 Junio, 2021


La tecnología 5G es la quinta generación de redes móviles. Su despliegue ya está en marcha en España y en unos años se podrá acceder a todos sus beneficios empresariales y personales. A estas alturas casi todos hemos escuchado que pronto se hará cirugía a distancia o que habrá coches autónomos. Pero, ¿cómo cambiará nuestra vida diaria cuando el 5G esté maduro? ¿Qué aplicaciones 5G se colarán en nuestro día a día?

Teletrabajar sin ordenador

Según el INE, cuatro de cada cinco hogares tienen al menos un ordenador portátil o de sobremesa, y muchos de ellos tiene cerca de seis dispositivos conectados, todos con su ‘procesador de propósito general’ (de esos que sirven para todo). Pero, ¿y si en las viviendas no hubiese ordenadores, sino solo pantallas conectadas?

La velocidad del 5G y su baja latencia permiten conexiones tan rápidas que en muchos casos será más rápido ejecutar programas en la nube. Al igual que ya no se reproducen DVD en casa y se hace uso de plataformas de streaming, se espera que pronto usemos escritorios virtuales remotos. En otras palabras, el 5G impulsará el teletrabajo de forma notable.

Participar en debates por la calle

Si el 4G ya permitía conexiones de alta velocidad y descargar vídeos en el móvil, el 5G permitirá ver vídeos en tiempo real, participar en directos o jugar a videojuegos desde cualquier lugar. Será posible participar en un debate digital mientras se pasea por la ciudad o aprender con cursos MOOC en lo que esperas el autobús.

También será posible jugar a videojuegos estilo Ingress o Pokemon Go por la calle gracias a la realidad aumentada. El cambio de paradigma de la hiperconexión es tal que se ha sugerido la creación de la ‘zonas libres de 5G’. No porque sea malo para la salud, sino porque de vez en cuando aburrirse es aconsejable.

El toldo que se despliega con el sol

Otra de las ventajas del 5G respecto a generaciones previas de telefonía es que estas admiten muchos más dispositivos de alta demanda conectados a la misma red. Esto favorecerá de manera notable la implantación del internet de las cosas (IOT). Si ya tenemos el ordenador, los teléfonos móviles, las tablets, pero también el televisor, las luces o el robot aspirador conectados al rúter, pronto llegará el resto de electrodomésticos.

La cerradura de la vivienda será electrónica y el telefonillo lanzará su señal de vídeo al móvil. La climatización se encenderá o apagará en función de si vamos o venimos de casa y el toldo se desplegará solo en función del sol.

Un coche autónomo en la puerta de casa

A menudo se dice que no habrá coches autónomos sin 5G. La complejidad de los trayectos urbanos hace necesario que el vehículo se coordine con un entorno altamente complejo. Y eso requiere datos y potencia de cálculo. Eso sí, una vez desplegada la red de quinta generación será posible introducir vehículos sin conductor en entornos urbanos, al menos en algunas áreas.

Cada vehículo ‘sabrá’ en tiempo real la posición de cada uno de los vehículos cercanos, todos los datos de los semáforos de la ciudad e incluso datos anonimizados de los GPS de los teléfonos móviles de los ciudadanos cercanos. ¿Los grandes beneficiados? Colectivos ahora relegados a la dependencia: personas con movilidad o capacidad visual reducida, mayores que no superan el psicotécnico, menores de edad… Va a suponer un cambio de paradigma en la movilidad.

Una salud de hierro gracias a la hipersensorización

La monitorización de la salud llegó con fuerza con las pulseras inteligentes disponibles desde la tercera generación de telefonía (3G). Sin embargo, el pulsómetro, el tensiómetro y el medidor de oxígeno (SpO2) no son herramientas particularmente funcionales especialmente si la muestra de datos es demasiado baja o hay que descartar parte a la hora de transmitirla.

Una vez el 5G sea una realidad comercial, el límite de transmisión de datos se elevará de forma notable. Se espera que surjan nuevos sensores que aporten una visión más amplia de la salud humana. Un ejemplo es el reciente sensor de actividad electrodérmica (EDA), que monitoriza el estrés a través de la piel. Con datos suficientes, se podría predecir un infarto.

Gemelos digitales para mejorar tu ciudad

Por motivos vistos previamente, el 5G permitirá la hiperconexión de cientos sino miles de sensores y dispositivos por kilómetro cuadrado. Esto implicará una monitorización mucho más precisa de la realidad, permitiendo crear gemelos digitales de alta fidelidad (réplicas virtuales) con los que tomar mejores decisiones en los municipios.

Estas políticas harán la vida más fácil con una gestión optimizada de redes de transporte, ahorro en mantenimiento o menores costes de gestión.

Aplicaciones 5G para un banco omnipresente

La incorporación de tecnología 5G al sector bancario estrechará la relación de las entidades con los usuarios. Llevar el banco en será una realidad cada vez más patente. Y no solo eso: también más veloz, más confiable y segura. Desde pedir una hipoteca a comprobar el crédito, la velocidad de procesamiento que ofrece el 5G instalará prácticamente una pequeña sucursal bancaria en el teléfono móvil de cada usuario.

Además, la seguridad de las transacciones, tanto financieras como de datos, se verá aumentada. Esto se debe a que la implantación de la tecnología 5G facilitará el uso de sistemas como la biometría para autenticar al usuario gracias a la enorme capacidad de computación que facilita. También será más sencillo evitar fraudes, al facilitar y agilizar el marcado de cualquier operación que resulte extraña.

El 5G va a suponer un importante cambio de paradigma en la sociedad, como también lo fue el 4G. Sin embargo, los cambios son tan graduales, y nos adaptamos tan rápido a ellos, que pronto constituirán la normalidad. En 2005 no existían los teléfonos inteligentes, mientras que hoy en día son una fuerza mundial indudable. En unos años la tecnología derivada del 5G será ‘lo normal’, y esperaremos con ilusión el 6G que, de hecho, ya está en desarrollo.