17 Julio, 2019

“Debemos valorar a los inventores nacionales para no ser país productor de las ideas de otros”

Juan Vicén, cofundador y CMO de Zeleros, empresa que desarrolla el sistema de transporte Hyperloop en España, ganadora de los Premios EmprendedorXXI en la Comunidad Valenciana.“El potencial de una red de Hyperloop a nivel global permitiría conectar ciudades y centros logísticos en cuestión de minutos”Los aviones o los trenes de alta velocidad han revolucionado por completo nuestra forma de viajar y de percibir el espacio. Desplazarse en cuestión de horas a ciudades lejanas era una utopía hasta hace un siglo. Ahora, estamos a las puertas de otra gran revolución tecnológica del transporte, la que protagonizará el sistema Hyperloop. Esta tecnología reducirá aún más los tiempos y las distancias y transformará por completo nuestro concepto de desplazamiento. El sistema cuenta con 200 años de historia, pero el empresario estadounidense Elon Musk lo rescató en 2013. La empresa española Zeleros es la responsable de la implantación en España de este sistema pionero. Zeleros nació como un proyecto universitario y ha ido evolucionado hasta convertirse en lo que es hoy, una empresa tecnológica de nivel internacional. La empresa ha sido la ganadora de los Premios EmprendedorXXI en la Comunidad Valenciana, galardón que CaixaBank otorga anualmente con la intención de dar apoyo y visibilidad a proyectos innovadores. Juan Vicén es cofundador y responsable de marketing (CMO) de la compañía.¿Qué es Hyperloop y cuál es su principal potencial? Hyperloop es un método de transporte que cuenta con más de 200 años de antigüedad. Aunque existen diferentes conceptos, la definición de Hyperloop se basa en tuberías a reducida presión dentro de las cuales viajan cápsulas de pasajeros o mercancías a velocidades de hasta 1.000 km/h (superiores a las de un avión) y alta frecuencia (cada 2 o 3 minutos, como un metro). El potencial de una red de Hyperloop a nivel global permitiría conectar ciudades y centros logísticos en cuestión de minutos, incrementando la competitividad de las naciones y la eficiencia de los sistemas convencionales. ¿Cómo revolucionará esta tecnología el sistema de transportes en el mundo? El desarrollo de Hyperloop va a depender en gran medida del impulso de la industria, de las empresas desarrolladoras de Hyperloop y de las naciones. No obstante, debe haber una coordinación entre todos los stakeholders implicados para conseguir un sistema óptimo si queremos conectar el mundo. Por ello la estandarización cobra especial relevancia en este nuevo mercado. Si algo hemos aprendido de la industria ferroviaria es que la existencia de diferentes anchos de vía puede causar pérdidas multimillonarias a las naciones y limitar su crecimiento. Zeleros ha apostado desde el principio por cooperar con los demás desarrolladores de estos sistemas y establecer junto a instituciones como la Unión Europea esas pautas que garantizarán la seguridad y la interoperabilidad. De momento, tanto empresas europeas como canadienses estamos unidas en este proceso.¿Cuál creéis que será su impacto en España? En España estamos muy bien posicionados a nivel internacional en materia de Hyperloop. Contamos con el apoyo de los ministerios de Ciencia y de Fomento para su regulación y, en cuanto a desarrollo, somos uno de los polos más importantes de Europa. Si algo tenemos en España es experiencia sobrada en materia ferroviaria, energética y de infraestructuras; y desde Zeleros apostamos por liderar el desarrollo tecnológico. Estamos convencidos de que las buenas ideas no solo se generan al otro lado del charco, y que debemos valorar a los inventores nacionales si queremos generar valor y no ser un país productor de las ideas de otros. A nivel de implantación, también estamos evaluando posibles rutas y no descartamos la creación de proyectos piloto que deriven en infraestructuras de larga distancia, aunque esto dependerá de muchos factores. El mercado es, sin duda, internacional, y nuestro enfoque es global. ¿Qué diferencias hay entre vuestra propuesta y otras que se están llevando a cabo en otros países como Japón y China? Normalmente, los sistemas que ya existen en China y en Japón consisten en situar bobinas de cobre a lo largo de toda la infraestructura, y sirven para propulsar y hacer levitar el vehículo. El problema de estos sistemas es su elevado coste, porque exige la instalación de material a lo largo de todo el recorrido. Existen pocas rutas, y hasta ahora la mayor distancia cubierta es de 30 kilómetros. En Zeleros identificamos que eso suponía un problema a la hora de crear recorridos de larga distancia, así que creamos un sistema en el que la levitación y la propulsión ya están en el vehículo. Nuestro objetivo es ofrecer la mejor experiencia de usuario: que los pasajeros no tengan que subirse al Hyperloop con trajes de astronauta y que, en caso de emergencia, simplemente bajen las mascarillas como ocurre, por ejemplo, en un avión.¿Por qué es tan importante para vuestro proyecto establecer sinergias con otras empresas como Renfe o Siemens? Nuestro objetivo no es reinventar la rueda, sino hacer uso de las tecnologías existentes para acelerar el desarrollo del sistema. Vemos clave la participación de socios industriales en todos aquellos campos que involucran a Hyperloop. Es esa visión global la que nos está permitiendo crecer rápido y llegar a sistemas del más alto nivel tecnológico. Creemos, además, que en España contamos con empresas líderes en el sector de ferrocarriles e infraestructuras, y que es muy importante combinar su experiencia en los respectivos sectores con nuestra agilidad y visión de conjunto. Zeleros promueve una nueva pista de pruebas de este tipo de tecnología en Sagunto. ¿Cuáles son las novedades de esta propuesta en el entorno Hyperloop? En Sagunto tenemos proyectada una pista piloto de 2 kilómetros a escala mediana para finales de 2019. Nuestro objetivo es integrar todos los subsistemas en un vehículo y demostrar su funcionamiento y eficiencia a alta velocidad. Se trata de una infraestructura única en el mundo que posicionará a España a la cabeza del desarrollo de Hyperloop. Los resultados de este primer piloto servirán para testar todas las tecnologías de Hyperloop (tanto las propias de Zeleros como las que ya existen en el mercado), demostrando la eficiencia de nuestro sistema para que sirva de base para la pista a tamaño real.¿Cómo fue pasar de un proyecto universitario a un proyecto empresarial en el sector del transporte llamado de alta velocidad? Al principio no fue nada fácil. Por suerte, contamos con un proyecto apasionante y conseguimos que profesionales del más alto nivel apostaran por nosotros. El siguiente paso fue conseguir un comité asesor con personalidades influyentes que nos aconsejara en materias clave para el proyecto, como la inversión, las finanzas, la investigación o la implementación de proyectos de gran escala. Y finalmente ─y esto quizás ha sido lo más decisivo─, encontramos una propuesta de valor lo suficientemente sólida como para ganar la credibilidad de inversores y socios tecnológicos. Sin duda, cuando echamos la vista atrás y vemos todo lo que hemos crecido, es un orgullo ver que estamos generando industria y empleo de alto valor añadido en España con un proyecto tecnológico pionero que, además, está promoviendo también la aparición de nuevos proyectos que sitúan España ─y Valencia─ en el mapa de la innovación. ¿Qué os ha aportado como empresa ser uno de los ganadores de los Premios EmprendedorXXI? Para Zeleros es un honor recibir un galardón de este tipo, es un empujón más que nos ayuda en nuestra carrera para desarrollar un sistema de transporte más rápido y sostenible, y nos motiva a seguir trabajando duro por hacerlo una realidad.

CORPORATIVO
16 Julio, 2019

Our World, la primera emisión vía satélite

Hace poco más de 50 años que se vivió un momento histórico en televisión que consiguió unir a 14 países del mundo en una retransmisión que llamó a la fraternidad entre los pueblos. La final de la Champions, la Superbowl o los Juegos Olímpicos son tres ejemplos clásicos de retransmisiones masivas de televisión que llegan a todo el mundo y que cuentan por cientos de millones su número de espectadores. Hoy nos parece lo más normal, pero hace medio siglo la humanidad todavía no había compartido un único momento televisivo; este llegó el 25 de junio de 1967, fecha de la primera emisión vía satélite en directo y a todo el mundo. A aquella pionera retransmisión se la tituló Our World –nuestro mundo– y tiene una historia apasionante detrás.La década de los 60 del pasado siglo fue una época que discurrió entre el optimismo más exacerbado y el pesimismo más absoluto: la Segunda Guerra Mundial era ya una pesadilla superada y la reconstrucción de Europa hacía a las naciones occidentales mirar con esperanza al futuro. Todo parecía posible en un momento en que las computadoras comenzaban a demostrar su potencial mientras que la carrera espacial estaba en su máximo apogeo. Pero la sombra de la Guerra Fría y la posibilidad muy real de una guerra nuclear tenían al mundo en vilo. Así que hubo alguien que decidió aprovechar la tecnología más innovadora para unir a toda la humanidad, Aubrey Singer, un productor de la BBC que consiguió un hito tecnológico sin precedentes: retransmitir un programa en directo y para todo el mundo. Our World movilizó a un equipo de diez mil profesionales alrededor de todo el mundo y requirió el uso de cuatro satélites –un reto para la época–. El resultado fue un programa especial de dos horas y media de duración en el que participaron 14 países, entre ellos España.En un formato que hoy nos recordaría mucho al de Eurovisión, cada país fue conectando en directo a través de su televisión pública y mostrando lo mejor que tenía que ofrecer: Italia enseñó a uno de sus cineastas de referencia, Franco Zeffirelli, mientras rodaba una de sus películas; México mostro la cultura de su país a través del baile y el cante, Japón enseñaba cómo construía una línea de metro y España sacó pecho de su industria pesquera y mostró al genio Pablo Picasso. Como Our World pretendía ser un momento festivo que uniera a todos los pueblos, los responsables de la retransmisión –que habían pasado de la BBC a la European Broadcasting Union– pusieron un par de reglas: el fragmento de cada país debía ser en directo y no se permitía la aparición de políticos. Aun así, hubo varios fragmentos que estuvieron marcados por la situación política mundial. El más destacado de ellos fue la conexión con Estados Unidos, donde en ese momento se estaba celebrando una conferencia de paz que tenía reunidos al presidente americano, Lyndon B. Johnson, y al primer ministro soviético, Alexei Kosygin. Por muy buenas que fueran las intenciones de los promotores de la emisión, las tensiones entre el bloque comunista y el capitalista eran evidentes e incluso unos pocos días antes de la retransmisión, la Unión Soviética, Polonia y otros tantos países del eje comunista decidieron cancelar su participación en el programa en protesta por la recién iniciada Guerra de los Seis Días.Como Our World nació como idea original de la BBC, la televisión británica fue la encargada de cerrar la emisión y lo hizo por todo lo alto, con el estreno mundial de All you need is love, de The Beatles. Aquel momento supuso un auténtico éxito para el grupo de Liverpool, que situó a la canción entre lo más alto de las listas de hits de todo el mundo.Este momento, que ya ha quedado para la historia de la música y la televisión, estuvo a punto de no ocurrir. A pocos días de la retransmisión de Our World, el grupo no había preparado nada original para su actuación y, de hecho, los líderes Paul y John se mostraban desganados con el proyecto. Finalmente y ante la inminencia de la cita, fue Lennon quien se sacó de la chistera el himno al amor que hoy conocemos. Desde luego, si hay que situar una fecha para el nacimiento de los fenómenos globales del pop, el 25 de junio de 1967 sería una a tener muy en cuenta. Se estima que los espectadores totales de Our World pudieron llegar hasta los 700 millones de espectadores, un número que hoy solo asociamos a las grandes citas con las que comenzaba este reportaje.Parece que los logros técnicos en materia de retransmisión son cosa del pasado y es cierto que en nuestro planeta quedan pocos retos al respecto, pero la nueva carrera espacial que pronto nos puede llevar a Marte podría ser el inicio para otra retransmisión histórica. ¿Para cuándo un Our Worlds?

INNOVACIÓN
09 Julio, 2019

“Los sistemas de protección de incendios no están orientados a las necesidades reales de los clientes”

Carolina Vilas, CEO de Titan Fire System, ganadora de los Premios EmprendedorXXI en Aragón“Tras más de 10 años de experiencia en el sector de protección contra incendios, nos dimos cuenta de que estos elementos fundamentales seguían fallando constantemente: no podíamos mirar hacia otro lado.”La seguridad es lo más importante. En la empresa aragonesa Titan Fire System lo saben bien. Carolina Vilas, su CEO, detectó fallos en los dispositivos de detección de incendios durante más de diez años de experiencia en el sector, y decidió desarrollar nuevos sistemas para mejorarlos: “un sistema de protección para los sistemas que nos protegen”. Esta tecnología es una realidad que se implanta progresivamente en España. Gracias a su compromiso con la mejora de la seguridad contra los incendios, la compañía ha ganado recientemente los Premios EmprendedorXXI en Aragón. ¿Qué os ha aportado como empresa ser uno de los ganadores de los Premios EmprendedorXXI? Supone la confirmación de que vamos por buen camino y de que estamos cumpliendo nuestros objetivos.  Es un reconocimiento a estos años de duro trabajo, de esfuerzo, de dedicación y de buenas decisiones. ¿Por qué los sistemas tradicionales de extinción de incendios no son suficientemente eficaces? Los sistemas de extinción actuales se revisan cada 3 meses, pero al tratarse de elementos a presión, en el momento en que hay una fuga quedan inservibles. Incluso pueden llegar a romperse, lo cual es una pérdida por la gran inversión que suponen para las empresas. Cuando se produce un incendio, estos elementos deberían funcionar correctamente: que no lo hagan es un punto débil. Nuestro sistema se convierte, de este modo, en la protección para los sistemas que nos protegen. ¿De dónde viene vuestra voluntad por mejorar los sistemas existentes? Tras más de 10 años de experiencia en el sector de protección contra incendios, nos dimos cuenta de que estos elementos fundamentales seguían fallando constantemente: no podíamos mirar hacia otro lado. Titan Fire System nació de la necesidad de crear el primer sistema de monitorización de elementos de extinción que consigue un control total sobre la instalación (grupos de incendios, rociadores, bocas de incendios, extintores, tubería…) y es la alerta más rápida en caso de incendio. ¿Por qué pensáis que se han producido tan pocas innovaciones en este sector? El sector de la protección contra incendios, en concreto la protección activa, es un sector muy maduro y anclado en la normativa. Ahora es el momento de introducir tecnología y ampliar la visión, mirando no solo a la normativa sino a la necesidad real. ¿En qué se diferencia un manómetro Titan de un manómetro normal y cómo puede ayudar en caso de incendio? Los manómetros TITAN, además de tener la función de un manómetro convencional, están dotados de diferentes sensores que controlan el funcionamiento y el uso de los elementos de extinción. De este modo, conseguimos controlar subidas y bajadas de presión, movimiento, pérdida de anilla de seguridad, mantenimiento inteligente y control de localización.   En caso de uso del elemento de extinción, este nos informa de la alarma más crítica de “incendio”, desde el uso de un extintor hasta el uso de una boca de incendio en un punto en concreto. Este factor supone un gran avance para la evacuación de emplazamientos tan críticos como un crucero, un hospital o un centro comercial. ¿Cómo funciona el sistema y cuál es su principal innovación? ¿De qué elementos se compone? Titan Fire System fabrica el primer sistema de manómetros inteligentes para elementos de extinción. Se trata de un ecosistema con 4 pilares fundamentales: manómetros inteligentes, app para instalación y mantenimiento inteligente, software con plano interactivo y personalizado encargado de la gestión de todas las alarmas de la instalación e iCloud (conexión en la nube). Nuestros manómetros emiten vía radio el estado de la instalación y todas sus alarmas a nuestro hub. Dicha información se envía a la nube donde se gestiona para realizar una triple llamada: a la empresa final, a la empresa de mantenimiento y a la central receptora de alarmas. De este modo tienes el control total de la instalación y el sistema se convierte en la alarma más rápida en caso de incendio. ¿En qué porcentaje mejora la respuesta del usuario frente a un incendio? En un 100%, ya que en el momento de utilizar el elemento de extinción el sistema ya está enviando una alarma de incendio y se asegura de que todo funcione correctamente en el momento de uso. ¿A qué tipo de empresa va dirigido este sistema? Va dirigido a sectores críticos, grandes superficies y lugares con gran afluencia de público, lugares con grandes instalaciones de protección contra incendios. Su control es vital para reducir daños materiales y humanos. ¿Cómo ha sido el proceso de desarrollo de producto? Ha sido un camino duro, al tratarse de una gran innovación. Hemos tenido que romper muchas barreras por ser los primeros. No teníamos ningún referente en el que apoyarnos y esto ha supuesto mucho esfuerzo para lograr desarrollar un gran producto desde cero. Hemos tenido que recorrer todo el camino: tres patentes, desarrollo del sistema y, finalmente, la fabricación en serie. El siguiente paso, ¿la internacionalización? ¿Cuáles son vuestros futuros proyectos? Nuestro sistema es pionero en la monitorización de elementos de extinción, por lo que no existe una norma que englobe todo el sistema, avanza a mayor velocidad la tecnología que la normativa. Actualmente estamos trabajando en el desarrollo de una normativa a nivel mundial que englobe todo el producto. Respecto a futuros proyectos, Titan Fire System se encuentra en continuos desarrollos, y estamos trabajando en diferentes productos ─más allá del sector de protección contra incendios─ que verán la luz para 2020. ¿Qué consejo le darías a un emprendedor que quiera emprender un negocio propio en el sector tecnológico? Emprender es un camino duro, que requiere mucho esfuerzo y dedicación, pero en el que, a la vez, se consiguen grandes metas. Si tienes un sueño, una idea, lucha por ella como lo he hecho yo.

CORPORATIVO
03 Julio, 2019

El impacto de los algoritmos en la vida cotidiana: el caso de la NBA

En 2018, el baloncesto se convirtió en el segundo deporte más seguido en Estados Unidos, superando al béisbol y por detrás del fútbol americano. Este incremento de popularidad, que impulsó al baloncesto desde la tercera posición que había mantenido durante más de diez años, viene del reciente entusiasmo de los jóvenes por la liga universitaria y, también, de la proyección del baloncesto en todo el mundo. A diferencia de lo que ocurre con el fútbol americano, el baloncesto de la NBA ha traspasado fronteras y cada vez tiene más adeptos en Europa. Una parte de ese éxito es consecuencia también del uso de los algoritmos para elaborar el calendario de las competiciones de baloncesto en Estados Unidos. Las cifras de audiencia televisiva de los partidos de baloncesto muestran una tendencia al alza durante los últimos tres años, que empezó a materializarse en 2017, aunque se trata de cifras que todavía están lejos de las que alcanzó la Superbowl en ese mismo año. En 2017, la March Madness de la NCAA (National College Athletic Association), la competición más importante de la liga universitaria, llegó a sumar 97 millones de espectadores. Por lo que respecta a la liga profesional, la final de la NBA ─que enfrentó a los Golden State Warriors con los Cleveland Cavaliers─ alcanzó una audiencia media de 19,3 millones de espectadores, cifra nada desdeñable. Las altísimas cuotas de audiencia hacen que los calendarios de temporada cada vez sean más importantes, pues tienen que ofrecer la máxima rentabilidad a los equipos y facilidades a los espectadores. Se suma, además, otro factor: la importancia de la audiencia europea, que crece año tras año. ¿Cuáles son los elementos que se tienen en cuenta para confeccionar estos calendarios? ¿Cuáles son las variables consideradas y cómo se cuadra todo para que el éxito del baloncesto aumente? La respuesta a estas preguntas la encontraremos en las matemáticas.Confeccionar el calendario de partidos es una tarea complicada. Y es que, a diferencia de las ligas europeas, en las que los encuentros deportivos se programan casi siempre durante el fin de semana, en la liga norteamericana hay que tener en cuenta multitud de variables. El primero en identificarlas fue Matt Winnick, vicepresidente de la NBA durante 30 años y responsable de la configuración del calendario hasta la temporada 2015-2016. Para facilitar dicha tarea, el equipo de Winnick creó un algoritmo informático, que tenía en cuenta los siguientes parámetros 1. Estadios disponibles: a diferencia de lo que ocurre en Europa, en Estados Unidos los estadios no están siempre disponibles. Estos se comparten entre diversos clubs y disciplinas, por lo que los equipos deben enviar sus calendarios con mucha antelación. 2. Duración de la competición: la temporada norteamericana dura seis meses, durante los cuales cada equipo debe jugar 82 partidos en total (suman en conjunto 1.230 partidos). Este elevado número de enfrentamientos se reparte entre los que juega cada equipo en su propia división (la NBA reparte sus equipos en seis divisiones, tres en la conferencia de la Costa Este y tres más en la de la Oeste) y los que juega contra equipos de la otra conferencia. 3. Evitar el back-to-back, o lo que es lo mismo, jugar dos partidos, uno de ida y el otro de vuelta, en días contiguos. Con el algoritmo se intenta reducir los back-to-back al máximo. 4. Tener en cuenta la audiencia europea: los partidos se suelen jugar en jueves, viernes y domingo. Los de los domingos se acostumbran a jugar al mediodía para hacerlos compatibles con el horario europeo. 5. Respetar las preferencias de cada equipo: cada equipo puede elegir tres fechas en las que le interesaría jugar, aunque no puede decidir el rival. 6. Evitar jugar cuatro partidos en cinco días: tiene que haber un descanso de tres días entre partidos. 7. Evitar que los partidos coincidan con fechas de celebraciones importantes o con otros eventos deportivos, como la Superbowl, especialmente las finales. En 2016, Tom Carelli y su equipo recogieron el testigo de Winnick, incorporando algunas novedades al algoritmo respecto al usado en la temporada 2015-2016. Gracias a estos cambios, en la temporada 2018-2019 se ha logrado la tasa más baja de partidos back-to-back de la historia (14,4 respecto a los 19,3 de 2015), y por primera vez se respeta el tiempo de descanso entre partidos.   El caso de la NBA refleja que el uso de algoritmos puede contribuir a mejorar situaciones a priori complejas y se está convirtiendo en una práctica que progresivamente se está extendiendo a otros sectores.

INNOVACIÓN
01 Julio, 2019

El superordenador más rápido de Europa recala finalmente en Barcelona

La cadena televisiva HBO estrenó en 2016 la famosa serie Westworld. Su trama se desarrollaba en un parque temático ambientado en el lejano oeste poblado por androides, robots con aspecto humano, que Anthony Hopkins controlaba a través de un superordenador albergado en una sala vintage. Podría decirse que esta sala y este superordenador ya existen en Barcelona, aunque todavía no han sido utilizados ─que se sepa─ para controlar androides ni parques temáticos. Una antigua capilla situada en el recinto de Torre Girona, en el emblemático barrio de Pedralbes, alberga desde 2004 el supercomputador más potente de España: el MareNostrum.  Ahora, la Comisión Europea ha seleccionado el Centro Nacional de Supercomputación (BSC) para que ponga en marcha un ordenador de nueva generación: el MareNostrum V. Este nuevo superordenador llegará a una potencia en pico de 200 petaflops/s, lo que equivale a la realización de 200.000 billones de operaciones por segundo. Empezará a funcionar el 31 de diciembre de 2020. El salto cualitativo es enorme, 17 veces superior a la potencia de MareNostrum IV y 10.000 veces más alta que el primer supercomputador que albergó la ciudad. La anterior versión de MareNostrum, instalada en 2017, que llegó a ser el segundo ordenador más potente de Europa y el decimotercero del mundo en sus primeros tiempos, alcanzó en su máximo pico los 13,7 petaflops/s (11.100 billones de operaciones por segundo). La Unión Europea aportará inicialmente cien millones de euros para financiar la nueva instalación, cantidad que servirá para mantener la máquina activa durante los primeros cinco años. El resto de la inversión se dividirá entre el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (60%), la Universidad Politécnica de Cataluña (10%) y la Generalitat de Catalunya (30%). Los tres países que apoyaron la candidatura española, Croacia, Turquía y Portugal, también harán su aportación a nivel económico. El proyecto de los superordenadores europeos está gestionado por EuroHPC Joint Undertaking (EuroHPC-JU) a partir del acuerdo al que llegaron los 28 estados miembros y la Comisión Europea para cofinanciar una hoja de ruta común para impulsar la Computación de Altas Prestaciones (HPC).El nuevo superordenador podrá ser utilizado por científicos de toda Europa. Será crucial su ayuda en la investigación sobre la inteligencia artificial y sobre nuevos materiales, pero todavía más en el desarrollo de nuevos tratamientos contra el cáncer ya que permite, entre otras funciones, secuenciar el genoma para diferenciar las células sanas de las tumorales. La máquina es vital para los investigadores que, por ejemplo, buscan la vacuna contra el VIH, un virus en el que intervienen múltiples variables que serían imposibles de valorar sin contar con la ayuda de una instalación como la que se construirá en Barcelona.La previsión es que la siguiente generación de superordenadores, los llamados “ordenadores exaescala”, entren en funcionamiento en el año 2023. Todo indica que llegarán a la velocidad de cálculo de 1 exaflop (lo equivalente a 1.000 petaflops), cinco veces más que el que se instalará en Barcelona. China empezó a desarrollar esta tecnología en 2017 creando el supercomputador Sunway TaihuLight que fue, durante dos años consecutivos, el ordenador más rápido del mundo al alcanzar una velocidad de 93 petaflops. La tecnología con la que operarían estos ordenadores podría llegar a superar la potencia del procesamiento neuronal humano, lo cual abriría la puerta a un desarrollo exponencial de la inteligencia artificial, de manera que el mundo que nos presentaba la serie de ficción Westworld podría estar más cerca de lo que creemos.

INNOVACIÓN