02 Diciembre, 2019

Reto 11. Historias de #InconformistasDelDeporte

En el marco del apoyo al deporte paralímpico que llevamos a cabo desde CaixaBank a través del plan ADOP, y como patrocinadores del equipo paralímpico, el próximo 3 de diciembre os traeremos tres historias increíbles de los #InconformistasDelDeporte a través de nuestras redes sociales. Síguenos y descubre más de los protagonistas y sus historias. Con la participación especial de tres deportistas de élite: Ricardo Ten, nadador y ciclista; Eva Moral, triatleta, y Sarai Gascón, nadadora. Tres medallistas paralímpicos que nos cuentan su historia, sus logros y cómo afrontar retos imposibles.Tres historias inspiradoras que transmiten los valores del deporte paralímpico y que hablan de los verdaderos #InconformistasDelDeporte, aquellos que no se preguntan si pueden hacerlo, sino si pueden hacerlo aún mejor. Ir más rápido, llegar más lejos y superar más metas. Que no creen en obstáculos insalvables. Que demuestran a diario que, con valentía y entrega incondicional, todo es posible y que rendirse no es una opción.Esta campaña tiene lugar en el marco del programa “Los 20 para los 20”: veinte meses para lograr veinte retos con el único objetivo de dar visibilidad al deporte paralímpico español y ayudar a hacer que ocupe el lugar que merece. Nuestro apoyo al Equipo Paralímpico Español es un compromiso con los deportistas y con sus valores de esfuerzo, sacrificio y constancia; es la voluntad de acompañarlos en el camino hasta la cita paralímpica de Tokio 2020 y ayudarlos a alcanzar sus metas.

CORPORATIVO
29 Noviembre, 2019

Fraude electrónico: cómo protegerte de lo último en ciberestafas

El fraude electrónico es terreno abonado para la creatividad. Tanto para la de los ciberdelincuentes como para la de los equipos de seguridad que tratan de minimizar sus ataques e, incluso, anticipar sus próximas jugadas. De hecho, este tipo de problemas se ha convertido ya en el primer riesgo global para las empresas, junto con la pérdida de beneficios. Su imprevisibilidad y la velocidad a la que evolucionan tienen mucho que ver con esto. También los ciudadanos son víctimas del fraude electrónico. Este mismo año se desarticuló en España una trama de 45 ciberdelincuentes que habían conseguido estafar cerca de 900.000 euros a unas 2.400 víctimas. Cada 24 horas se envían en el mundo unos 6.400 millones de correos electrónicos falsos, fraudulentos o peligrosos. De ellos, buena parte corresponde a la omnipresente amenaza del phishing, que consiste en suplantar la identidad de una persona o de una compañía para obtener información personal y bancaria de los usuarios. Para combatir este tipo de amenazas, la concienciación es esencial. Por este motivo, conviene estar al día de las últimas tendencias en ciberestafas, que afectan tanto a empresas como a particulares. El fraude del CEO, el fraude de facturas o el romance scam son algunos ejemplos de a qué se dedican últimamente los cibercriminales.Qué mejor manera de persuadir a un empleado que hacerse pasar por su jefe. Lo hemos visto en cientos de películas, así que solo era cuestión de tiempo que los ciberdelincuentes se pusieran manos a la obra. De hecho, la suplantación de identidad se suele dar en el mundo empresarial para obtener dinero o información confidencial, entre otros motivos. Añadir herramientas online a la ecuación es una evolución lógica de este fraude. Como resultado de todo esto, surgió una de las principales amenazas online que traen de cabeza a las fuerzas de seguridad. El fraude del CEO consiste, básicamente, en un delincuente que se hace pasar por un alto cargo de una empresa para desviar fondos de manera fraudulenta. En concreto, el estafador comienza por estudiar a las víctimas y recaba información sobre la empresa. Una vez que conoce el organigrama y las operaciones habituales de la compañía, suplanta la identidad del CEO o de un alto cargo de la organización. Para ello, normalmente piratea su cuenta de e-mail o incluso crea una dirección falsa. Posteriormente, envía correos electrónicos o llama por teléfono para solicitar la transacción de un pago extraordinario, por ejemplo, para la compra de una empresa extranjera. Siempre piden que todo se haga de manera urgente y confidencial para que la víctima desista de verificar la operación. Al final, el empleado engañado realiza los pagos a las cuentas que controla el estafador. Para prevenir este tipo de ataques, conviene tomar una serie de medidas. Debemos confirmar la legitimidad de la operación por otra vía de comunicación. Por ejemplo, si nos han hecho la petición por correo electrónico, es mejor llamar por teléfono para confirmar su veracidad. La prudencia a la hora de difundir información en redes sociales sobre tu empresa y cargo también es recomendable, ya que los delincuentes utilizarán todo lo que tengan a mano para suplantar la identidad. Si no has podido evitar que se produzca el fraude, informa urgentemente a tu sucursal bancaria y denuncia los hechos a la policía para minimizar daños. No borres los correos electrónicos, los registros telefónicos ni la documentación que hayan aportado los estafadores, porque son pruebas que podrás presentar en una investigación.En el caso del fraude de facturas, la identidad que se suplanta es la de un proveedor o un empleado para desviar cobros. En este caso, los delincuentes estudian las relaciones de las empresas con sus proveedores, incluidos los pagos regulares que efectúan. Con esta información, se ponen en contacto con la empresa para solicitarle que, de ahora en adelante, realice los pagos a un nuevo número de cuenta bancaria fraudulenta. El fraude solo se descubrirá cuando el proveedor legítimo reclame el impago de las facturas que la empresa ha abonado, en realidad, a los estafadores. Ante una petición de cambio de número de cuenta de un proveedor, también es conveniente confirmar con él la operación por otra vía de comunicación, por ejemplo llamando por teléfono. Observar con cuidado las facturas recibidas para advertir si hay algún cambio, e incluso eliminar la información sobre clientes o proveedores, puede ayudar también a evitar estos problemas.El uso de medios digitales para hacer nuevas amistades o incluso encontrar el amor está a la orden del día. Son muy útiles para encontrar personas con intereses similares y, además, su uso es muy sencillo. Eso sí, en este tipo de aplicaciones se encuentran algunos perfiles falsos que engañan a los usuarios de diversas maneras. Por ejemplo, moviéndolos a realizar pagos o a comprometer su privacidad bajo excusas falsas o mediante extorsión. En el caso del romance scam, los estafadores recaban información de perfiles abiertos de otras personas en redes sociales, lo que les permite montar una historia convincente. A partir de ahí, crean perfiles falsos, que pueden ser tanto masculinos como femeninos, en función de la víctima, y entablan relación con ella para después invitarla a continuar su contacto fuera de la web. Suelen enviar imágenes para demostrar que se trata de personas reales, aunque generalmente son imágenes robadas a otros usuarios reales o imágenes de archivo que encuentran por internet. Con los datos que obtiene el delincuente de las conversaciones con su víctima, se gana su confianza y la somete a distintos tipos de fraude. Por ejemplo, le pide dinero para costearse el avión o el hotel para ir a visitar a la víctima, entre otras excusas. Incluso se llegan a simular secuestros exprés para que la víctima pague el rescate. También están a la orden del día las amenazas de publicación de imágenes íntimas que la víctima pueda haber compartido para obtener su dinero. El sentido común suele ser la mejor medida para prevenir estos ataques, ya que conviene desconfiar de las historias que suenan demasiado bien para ser verdad. La prevención, el sentido común y la responsabilidad en el uso de los nuevos medios digitales son el primer paso para evitar el fraude. También para anticiparse a cualquier ocurrencia que los ciberdelincuentes puedan tener en el futuro. Por eso es tan necesario promoverlos.

INNOVACIÓN
27 Noviembre, 2019

Compras seguras en línea: siete consejos para este Black Friday

Ir al supermercado, renovar el armario o reservar las vacaciones nunca fue tan fácil. El comercio electrónico ha revolucionado nuestra manera de comprar. Desde el salón de casa o el autobús, cualquier lugar es bueno para visitar una tienda en línea, por eso cada vez más personas se apuntan a este tipo de compras. El Black Friday es uno de los momentos del año en los que más compramos en línea. De hecho, Google estima un crecimiento en las ventas del 220 % durante esta semana respecto al resto del año. Por esa razón, no está de más recordar algunas medidas de seguridad que te ayudarán a que tus compras en línea no solo sean cómodas y prácticas, sino también lo más seguras posible.La semana del Black Friday es muy propicia para recibir un buen número de ofertas comerciales en el correo electrónico. Probablemente verás que algunas anuncian precios muy por debajo de los habituales. Si alguna oferta parece ser demasiado buena para ser cierta, deberías sospechar. Los precios anormalmente bajos son el cebo perfecto para atraer a compradores incautos. Por este motivo, te recomendamos que investigues otros sitios web y distribuidores para confirmar el valor real de mercado del artículo. Pero las estafas no solo se encuentran en el correo electrónico. Debes tener cuidado también con las ofertas que te lleguen por otros canales, como mensajes de WhatsApp o ventanas emergentes. Aunque puedan despertar tu interés, tómate unos instantes para analizar la legitimidad del vendedor antes de comprar. También debes hacerlo antes de abrir enlaces o archivos adjuntos que puedan contener.Fíjate bien en el enlace y revisa que sea correcto. Hay veces en las que el cambio de una sola letra a otra similar puede bastar para llevarte a engaño. Además, para saber si tus compras se desarrollarán en un entorno seguro, debes comprobar si la dirección web de la tienda cuenta con un candado y empieza por https://. Esto te indicará que el sitio cuenta con el certificado que garantiza la codificación de tu información personal. Eso sí, debes tener en cuenta que algunos «ciberdelincuentes» son capaces de falsificarlo. Por eso, conviene que hagas clic en el candado para comprobar que el certificado digital está en vigor y que se corresponde realmente con el del web al que quieres acceder.Recuerda que utilizar conexiones públicas para realizar tus compras en línea puede poner en entredicho la seguridad de estas operaciones. Por eso, siempre que debas introducir datos bancarios para realizar transacciones debes asegurarte de que lo haces a través de una red wifi conocida y segura.El propio aspecto general del sitio web puede darte muchas pistas acerca de su legitimidad. Algunos webs fraudulentos cometen ciertos errores de diseño que los delatan: utilizan varios tipos de letra distintos en la misma página, incluyen imágenes de baja calidad y reproducen textos mal traducidos, entre otros detalles a los que debes prestar atención.Conviene que priorices tus compras en tiendas que cuenten con servicio de Comercio Electrónico Seguro (CES), por ejemplo Verified by Visa o Mastercard Secure Code. Al utilizar este servicio, deberás confirmar cada compra en línea que hagas mediante un código que recibirás por SMS o una clave fija. Esto añadirá seguridad a los pagos que realices a través de internet.Es posible que sospeches de la veracidad de la tienda o que tengas que escoger entre distintas opciones. No importa el motivo: es muy recomendable que hagas siempre una búsqueda previa para encontrar referencias de otros usuarios. Es posible que otros compradores hayan compartido su experiencia en internet y puedan ayudarte a elegir la opción más segura o la que mejor se adapte a ti.Este es un hábito que te ayudará a ganar en seguridad. Si revisas periódicamente el estado de tus tarjetas y cuentas, podrás detectar cuanto antes si ha ocurrido algo extraño. Comprueba que todos los movimientos los has hecho tú, especialmente después de efectuar algún pago en un comercio electrónico. Si tienes alguna duda o sospecha, contacta con tu oficina bancaria lo antes posible. Aumentar la seguridad de tus compras en línea es muy recomendable para que disfrutes del mejor Black Friday. Mantener a salvo tus datos y tu dinero te resultará más fácil si tomas estas sencillas precauciones que mejorarán tu experiencia.

INNOVACIÓN
19 Noviembre, 2019

Biometría, o cómo decir adiós a las llaves y contraseñas

Seguro que lo has visto en muchas películas. Un científico trabaja en un proyecto súper secreto y, para acceder a su laboratorio, utiliza un escáner de retina. O tal vez tú mismo empleas ya tu huella dactilar para pasar por los tornos de tu gimnasio. Incluso es posible que desbloquees el móvil con tu propio rostro. Todos estos son ejemplos de biometría, una disciplina que promete conseguir que las llaves y las contraseñas pasen a la historia. La biometría consiste en el estudio de los parámetros físicos o conductuales que permiten identificar a una persona. Es, ni más ni menos, lo que hacemos todos cuando nos encontramos con alguien y lo reconocemos: su estatura, su voz, sus rasgos faciales e incluso su comportamiento nos sirven para saber a quién estamos saludando, porque todos estos son ingredientes que hacen que esa persona sea única. En condiciones normales, los humanos hacemos todo este proceso rápidamente y sin enterarnos. Las máquinas, sin embargo, no pueden hacerlo por sí solas. Por eso les estamos enseñando a lograrlo.Que cada persona cuente con unos indicadores que la hacen única convierte la biometría en una auténtica oportunidad dentro del ámbito de la seguridad. Esto significa que se puede hacer que una máquina confirme la identidad de una persona simplemente con que esté presente. Para operar con su entidad bancaria o incluso abrir la puerta de su casa, no tendrá que hacer otra cosa más que situarse frente a un cajero automático o poner su dedo índice sobre la cerradura inteligente de su hogar.En cuanto a los parámetros más conocidos que se pueden utilizar para identificar a esa persona se encuentran sus rasgos faciales, el iris de sus ojos o las huellas dactilares. De hecho, este último se utiliza desde hace miles de años: los babilonios estampaban sus manos hace 4.000 años para firmar contratos, y el sistema moderno de reconocimiento de huellas comenzó a utilizarse ya en el siglo xix. A medida que avanzan nuestras necesidades de seguridad, también lo hacen los instrumentos que utilizamos para salvaguardarla. Habrás notado que las contraseñas de acceso a distintas aplicaciones se vuelven cada día más sofisticadas e incluso que se solicitan cada vez más medidas complementarias para confirmar tu identidad, como es el caso de las claves que algunas aplicaciones envían a tu smartphone por SMS. La biometría ha venido para responder a esa complejidad que no para de aumentar a la hora de identificarnos. Su gran ventaja consiste en que algunas características físicas se mantienen de manera consistente en el tiempo y son diferenciables incluso en el caso de los hermanos gemelos. Por eso son una herramienta ideal para sustituir o ampliar los sistemas de contraseñas que utilizamos habitualmente para acceder a edificios, ordenadores, teléfonos móviles y otros dispositivos.Eso sí, los rasgos que nos hacen únicos son tan numerosos que la biometría no se queda únicamente en el reconocimiento de una huella dactilar o el patrón del iris. También se nos puede reconocer fácilmente por la forma de nuestras orejas, nuestro olor corporal, la forma y estructura de las venas de nuestra mano e incluso por el patrón de los latidos de nuestro corazón. Nuestra propia voz también dice mucho más de nosotros de lo que pensamos: sus características únicas reúnen más de 100 rasgos físicos y de comportamiento inequívocos, como es el caso de la longitud del tracto vocal, el pasaje nasal, el tono o el acento. De hecho, el estudio de la manera en que andamos, movemos los ojos o gesticulamos es otra fuente de información que se puede aprovechar para saber si somos quienes decimos ser.Las aplicaciones de la biometría en nuestro día a día son muy amplias. Por ejemplo, ya podemos ir al cajero automático y emplear nuestro rostro para sacar dinero: el mismo dispositivo es capaz de validar más de 16.000 puntos de nuestra cara para asegurar nuestra identificación. Además de tratarse de un método totalmente seguro porque requiere que la persona esté presente, evita que tengamos que memorizar distintas contraseñas y agiliza las operaciones. Los pasaportes electrónicos españoles que se expiden en la actualidad también recogen algunos parámetros biométricos. De hecho, cuentan con un chip RFID en la parte posterior que permite identificar al titular sin necesidad de pasarlo por un lector. En él se almacenan nuestra imagen digitalizada, las huellas dactilares de los dos dedos índices y nuestros datos biográficos. Y, hablando de pasaportes, pronto no será necesario enseñarlos para viajar en avión. Este será el caso de los pasajeros que viajen desde el Aeropuerto Internacional de Dubái, que empleará un sistema de reconocimiento facial y escaneo de iris para identificarlos. Los viajeros solamente tendrán que caminar por la terminal para acceder al avión a través de una “ruta biométrica” que cubre las salidas, las llegadas, el tránsito, las conexiones de conducción con chófer y el acceso a salas VIP. Olvidarse la tarjeta de embarque tampoco será un problema, porque ya no será necesaria. Entre las tendencias más llamativas en biometría se encuentra la utilización del corazón para usos tan comunes como abrir puertas o arrancar el coche. Ya existen dispositivos portátiles que monitorizan los latidos del usuario y los emplean como un marcador biométrico único para identificarlo. Incluso se han desarrollado sensores que se instalan en los asientos del coche y evalúan parámetros como los cambios en la frecuencia cardiaca del conductor o el ritmo respiratorio. Si se parecen a los de una persona dormida, el coche realizará advertencias para evitar que el piloto sufra un accidente por somnolencia y, si es necesario, se hará cargo de la conducción. La biometría ya forma parte de nuestras vidas y se espera que en los próximos años experimente un desarrollo espectacular. Además de ganar en seguridad, su uso nos permitirá mejorar considerablemente nuestras experiencias al operar con el banco, comprar, viajar y un sinfín de situaciones cotidianas más. Pronto nos olvidaremos de buscar las llaves en todos los bolsillos o de recordar aquella contraseña con números, letras y caracteres especiales. Bastará con que miremos a una cámara o, simplemente, que dejemos que sea nuestro corazón el encargado de abrir la puerta de la casa de la playa.

INNOVACIÓN
14 Noviembre, 2019

«Usabilidad» para un mundo más fácil

Hoy, 14 de noviembre, se celebra el Día Mundial de la Usabilidad. Esta efeméride, que siempre se festeja el segundo jueves de noviembre, nace en 2005 de la Asociación de Profesionales de la Usabilidad para concienciar sobre la importancia de diseñar productos centrados en el usuario y que sean fáciles de utilizar. Aunque el término «usabilidad», que procede del inglés usability, no está aceptado por la Real Academia Española, se utiliza con mucha frecuencia en el campo de la informática y la tecnología. No obstante, también tiene su aplicación en otras disciplinas como la educación, la salud o la comunicación. Este neologismo hace referencia a la experiencia que tiene un usuario al interactuar con un producto o sistema y mide si el uso de dicho producto ha resultado fácil, cómodo, rápido, fiable e intuitivo. Para diseñar un servicio «usable» es fundamental ponerse en el lugar del cliente y convertir su experiencia de uso en el centro de las decisiones. Por eso es muy importante tener en cuenta aspectos como los tiempos de espera, el grado de atención que demande el producto o servicio y, sobre todo, la experiencia del primer uso para garantizar una buena «usabilidad». No hay que olvidar que la «usabilidad» pretende hacer la vida más fácil y humanizar la tecnología. Si el resultado de la experiencia del usuario es positivo, es muy frecuente que la persona vuelva a disfrutar de las ventajas del producto e incluso actúe como prescriptor del mismo. Hoy, en el marco de este Día Mundial, se celebran multitud de eventos en todo el mundo donde se reúnen profesionales, educadores, ciudadanos y grupos gubernamentales para asegurar que los servicios y productos que se desarrollen estén centrados en las personas y sean fáciles de utilizar. Este año, el tema del Día Mundial de la Usabilidad es «Diseñar para el futuro que queremos» y está inspirado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Los profesionales de la «usabilidad» deben diseñar de manera responsable para garantizar que el acceso al mundo digital sea cómodo e intuitivo para todos y teniendo en cuenta el medio ambiente. Por su parte, CaixaBank ha demostrado su apuesta por la accesibilidad al cumplir el nivel de accesibilidad A en su servicio de banca en línea, y el nivel AA para su portal de Internet. Además, gracias al proyecto APSIS4all, la entidad ha desarrollado una solución para que todas las personas, independientemente de sus necesidades y preferencias, puedan operar de forma autónoma en cualquier cajero. Otro ejemplo de la apuesta de CaixaBank por la «usabilidad» son los cajeros con reconocimiento facial, una iniciativa por la que ha recibido el premio de la revista The Banker al mejor proyecto tecnológico del año.

INNOVACIÓN