ECONOMÍA

¿Conoces la historia del IPC?

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¿Conoces la historia del IPC?
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CaixaBank

23 Noviembre, 2018


Atención porque vienen cifras que marean: unos 220.000 precios, 479 artículos y 29.000 establecimientos de 177 municipios. Son muchos los datos implicados en el índice de precios de consumo (IPC) que utilizamos para medir el coste de la vida que afecta a las familias.

No es una curiosidad. Conocer la evolución de los precios de consumo es clave en nuestra economía, ya que se utiliza a menudo como criterio para ajustar salarios, precios de alquileres y otras revisiones. Precisamente, ahora está en boca de todos por su vinculación a la revalorización de las pensiones, pero también puede ayudar a las familias a realizar sus previsiones, por ejemplo, para llegar a fin de mes.

La necesidad de conocer la evolución de los precios no es algo nuevo. Esta es la historia detrás de un índice que influye en nuestro día a día.

Cómo surgió el IPC

Tendríamos que remontarnos al año 1936 para encontrarnos con los primeros indicadores lo suficientemente sólidos como para calcular los precios de consumo en España, que sirvieron como base para el primer sistema de índices de coste de la vida de 1939. Más adelante entraron en vigor otros dos nuevos sistemas, con bases en los años 1958 y 1968.

Con el sistema base de 1976, estos indicadores recibieron el nombre de índices de precios de consumo. Esta manera de medir el coste de la vida se fue ajustando con la clasificación del consumo en ocho grandes grupos y la creación de índices para cada comunidad autónoma. Así, se crearon dos nuevos sistemas de IPC, con bases en los años 1983 y 1992.

Rebajas, tablets y servicios online

En 2002 entró en vigor el nuevo sistema de IPC con base 2001 y lo hizo cargado de novedades, como su publicación en doce grupos y la actualización de sus ponderaciones a partir de la Encuesta Continua de Presupuestos Familiares (ECPF). Es decir, este IPC fue el primero en tener en cuenta las rebajas, revisar anualmente las ponderaciones y encadenar los índices. Un sistema posterior, con base 2006, aumentaría la muestra de municipios y el número de precios recogidos y de artículos de la cesta de compra. Lo que se busca con todos estos cambios es hacer un retrato lo más fiel posible de la evolución de los precios y del coste de la vida en España.

Este índice no deja de evolucionar y la base 2011 entró en vigor en enero de 2012 con muchas novedades. Además de tener en cuenta conceptos como el precio del aceite o del calzado, entraron en juego el coste de las tablets, la fotodepilación o el logopeda. Por su parte, desaparecían otros conceptos en desuso como, por ejemplo, el alquiler de películas. Sí, el IPC se adapta a los cambios y se moderniza. Como nosotros.

En la actualidad, el sistema que utilizamos tiene base 2016 y, además de desglosar en mayor medida la información, ha traído nuevos ajustes en la cesta de la compra (blog de CaixaBank) que se analiza: servicios en línea como Netflix o Spotify y las cápsulas de café sustituyen a otros conceptos como los DVD o las videocámaras.

Sin duda alguna, la historia del IPC es la historia de nuestros hábitos de consumo, de la transformación social tan intensa que España ha vivido en las últimas décadas y que, desde luego, tiene todavía muchos capítulos por ofrecer.