La firma digital, la clave de la banca sin contacto

20 Octubre, 2020

La firma digital, la clave de la banca sin contacto


Una de las grandes ventajas de la digitalización de nuestras vidas es la enorme cantidad de papel que ahorramos, pero no solo eso. Resulta que trasladar todo tipo de trámites al mundo virtual también ha resultado ser una bendición, dadas las circunstancias actuales. Reducir el contacto físico al mínimo para efectuarlos ayuda de manera eficaz a contener la transmisión del coronavirus. Esta es, precisamente, una de las principales razones por las que la banca contactless o sin contacto ha resultado de gran ayuda para millones de usuarios en los últimos meses.

Esta banca sin contacto forma parte de una tendencia mucho mayor, la Low Touch Economy o economía de bajo contacto. Un concepto que primero apostó por simplificar procesos como la compra on-line o las operaciones bancarias a distancia y que se ha acelerado durante la pandemia por su capacidad de eliminar contactos que puedan propagarla aún más.

Para dar el empujón definitivo a esta economía de bajo contacto, hay factores que resultan fundamentales. Uno de ellos es, sin duda, la seguridad. Operar a distancia mediante dispositivos como ordenadores o smartphones debe ofrecer una protección similar a la que habría si se hiciera, por ejemplo, en la oficina de un banco.

En esta cuestión, la firma digital ha supuesto un gran avance, y no solo por su capacidad para aumentar la seguridad cuando se efectúan operaciones a distancia. También por su contribución al desarrollo de una banca sin contacto y más inclusiva, capaz de llegar allí donde se encuentra el usuario.

Qué es la firma digital

Al hablar de firmas, nos podemos imaginar desde un escritor del Siglo de Oro rubricando un manuscrito con una pluma gigantesca al garabato que solemos hacer con un bolígrafo para confirmar que hemos recibido nuestra última compra on-line. Sin embargo, la digitalización ha ampliado notablemente este concepto.

La firma digital es una tecnología que ha llegado para aportar seguridad a las operaciones on-line y también para agilizarlas considerablemente. Concretamente, con esta expresión nos referimos a un mecanismo criptográfico que sirve para validar la autenticidad e integridad de distintos elementos, como mensajes, archivos, software, documentos y operaciones digitales. Sirve para identificar a la persona que emite una determinada información y certificar que lo que se recibe no ha sufrido alteraciones desde su emisión.

No se debe confundir con la firma electrónica, un concepto mucho más amplio que incluye la firma digital, pero también otros mecanismos, como hacer clic para aceptar los términos y condiciones de una web o introducir un PIN en un cajero automático.

Ventajas de la firma digital

Los beneficios que aporta utilizar la tecnología de firma digital son muy variados. En el caso de las transacciones bancarias, evita a los usuarios viajes innecesarios a las oficinas y les facilita efectuar operaciones desde donde se encuentran. No solo eso: además, agiliza dichas operaciones, ya que elimina la necesidad de utilizar tarjetas de coordenadas para reforzar el proceso de autenticación.

Más allá de la comodidad y la seguridad, el uso de la firma digital en las relaciones con las entidades bancarias es una manera de llevar sus servicios a cualquier lugar, lo que los pone a disposición de un mayor número de personas. Esta es una cuestión clave para la inclusión financiera tanto de los ciudadanos que viven en lugares remotos como de otros colectivos, como las personas con movilidad reducida o las mayores.

En todos los casos, además, el uso de la firma digital mejora la usabilidad de la banca on-line porque elimina pasos innecesarios para la autenticación de los usuarios. También evita contactos que pueden poner en peligro la salud de las personas, una cuestión clave.

Más de dos millones de firmantes digitales

Una buena muestra de la utilidad de las aplicaciones de firma digital es el hito que ha alcanzado CaixaBank este mismo verano: ya son más de dos millones los clientes de la entidad que firman sus transacciones con el móvil a través de la aplicación CaixaBank Sign.

Se trata de la única aplicación del sector financiero español específicamente desarrollada para la firma de transacciones bancarias. Con ella, los clientes de CaixaBank pueden operar con su teléfono móvil o su ordenador desde cualquier lugar, y hacerlo de manera rápida y segura. De hecho, pueden efectuar la operación que quieran con un solo clic, ya que sustituye la utilización de claves de la tarjeta de coordenadas.

CaixaBank Sign se puede instalar únicamente en un dispositivo por usuario y, para lograr una identificación segura, se requiere el uso de la contraseña de acceso a la banca digital. Una vez configurada, permite utilizar la aplicación de CaixaBank Now para efectuar transacciones y validarlas de manera más sencilla.