SOSTENIBILIDAD

¿Por qué es tan importante el Día de la Madre Tierra?

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¿Por qué es tan importante el Día de la Madre Tierra?
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23 Abril, 2021


El 22 de abril se celebra el Día de la Madre Tierra. Aquel día de 1970, cerca de 20 millones de estadounidenses salieron a la calle para pedir la creación de una agencia medioambiental en su país. Actualmente, casi todos los países cuentan con una y existen iniciativas internacionales dependientes de organismos como la ONU, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Unas metas que comprometen a países de todo el mundo a poner en marcha medidas para afrontar desafíos tan importantes como el cambio climático o la pobreza.

Durante décadas, se han logrado hitos como la protección de regiones cada vez más amplias de suelo, la reducción de emisiones o el aumento del reciclaje. Sin embargo, la presión sobre los ecosistemas apenas se ha reducido, e incluso ha aumentado en lugares como el Amazonas, el Mediterráneo o el Ártico. El Día Internacional de la Madre Tierra nos recuerda que todavía tenemos tareas pendientes.

¿Por qué la Tierra es “madre” de la humanidad?

Debido a la completa dependencia de la naturaleza y la sostenibilidad ambiental, muchas culturas han considerado que la Tierra o la Naturaleza era su “madre” a lo largo de la historia. Ocurría en la mitología griega con la diosa Gea, romanizada siglos después como Gaia. También con las deidades Ñuke Mapu (en mapuche, ‘la Madre Tierra’) y Pachamama (en la mitología inca, ‘la Madre Naturaleza’). La humanidad dependía, y depende, de su entorno.

La naturaleza es la “cuidadora” de los ríos, los árboles y los animales, entre los que nos encontramos. La Tierra provee todo, de modo que no fue raro vincular el concepto de ‘madre’ y de ‘naturaleza’ en el pasado. Tampoco a finales de los 70, cuando Lovelock propuso la hipótesis de Gaia, que afirmaba que la vida terrestre ayuda a mantener la biosfera.

Biosfera es el término actual para esta madre global que nos ha cuidado desde que aparecimos sobre ella. Han pasado algunas décadas y cada vez sabemos más sobre esta relación. La realidad es que no cuidamos demasiado la biosfera, y que Objetivos de Desarrollo Sostenible como “Acción sobre el clima”, “Vida submarina” y “Vida de ecosistemas terrestres” todavía deben recibir un buen impulso para tener visos de cumplirse.

El Overshoot Day y el Día de la Madre Tierra

La preocupación por la salud de la Madre Tierra existe desde hace bastante tiempo. En 1970, se midió por primera vez qué día del año la humanidad terminaría con los recursos renovables que la Tierra era capaz de reponer en un año. Se llamó Earth Overshoot Day o Día de la Sobrecapacidad de la Tierra. Coincidió con el 29 de diciembre. Aquel año le debimos dos días al planeta, es decir, a nuestra “madre”.

El año 2020 fue, debido a la COVID-19, un año de bajo impacto ambiental. Aun así, el 22 de agosto se habían consumido todos los recursos renovables que podía reponer la Tierra a nivel mundial. Y, si toda la población del planeta tuviese el consumo de España, la fecha habría sido aún más temprana: el 27 de mayo. Se está perdiendo biodiversidad en todo el planeta. Y eso que dependemos de ella.

Años antes de que el problema climático se manifestase de forma innegable, nacía el Día de la Madre Tierra en Estados Unidos. Corría el año 1968 y el Servicio de Salud Pública de EE. UU. organizó el Simposio de Ecología Humana, en el que se hablaba de cómo el deterioro ambiental perjudica la salud humana.

Un par de años después, el senador Gaylord Nelson proponía la creación de la actual Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, fundada a finales de 1970 debido a la presión ciudadana. Aquel año marcó un antes y un después en la forma de entender que la biosfera se comportaba como lo hacen nuestras madres, cuidándonos, y que no se ganaba nada contaminándola.

¿Qué se puede hacer para cuidar a la Madre Tierra?

Han pasado décadas desde aquellos eventos, pero ahora la población concienciada no son “solamente” veinte millones de estadounidenses. Buena parte de los habitantes del planeta son conscientes de cómo sus acciones pueden perjudicar el total. De que estamos conectados a través de una fina capa de vida llamada biosfera, que hay que respetar, cuidar y preservar para las futuras generaciones.

Cuidar la Tierra puede ser tan sencillo como coger el autobús, utilizar el agua de casa para calmar la sed o instalar un toldo.

– Hacer uso del transporte público de masas.

El impacto per cápita de esta movilidad es muchas veces inferior a otros tipos de desplazamientos. También ayuda mucho sustituir los viajes en coche por desplazamientos en bicicleta o paseando, así como utilizar el tren en lugar del avión cuando sea posible.

– Beber agua del grifo.

En España, el agua del grifo tiene una calidad excelente gracias a la depuración urbana. Además de ser más barata que el agua embotellada, el agua del grifo no genera residuos.

– Consumir productos locales.

Si consumimos productos de proximidad al lugar donde residimos, evitamos muchas emisiones por transporte. En España, además, este transporte se efectúa principalmente mediante camiones (más contaminantes que el tren). Muchos de los alimentos que consumimos recorren miles de kilómetros antes de llegar a nuestra mesa.

– Instalar toldos y ventiladores en las viviendas.

Tras el uso del coche, la climatización del hogar es uno de los mayores gastos de energía que tenemos las familias. Para reducir este consumo, especialmente en verano, se aconseja instalar toldos en las fachadas soleadas y ventiladores de techo. Son baratos, fáciles de instalar y permiten reducir el consumo eléctrico de forma notable.

El Día de la Madre Tierra nos recuerda la importancia que tienen las pequeñas acciones diarias a la hora de cuidar la biosfera.